Informe político al Comité Central del PCFR al XIII congreso del partido [sp.]

¡Estimados delegados!

¡Estimados invitados!

¡Camaradas!

El Congreso es siempre un gran acontecimiento, una etapa en la vida del partido. Es un reconocimiento de nuestras fuerzas y resumen del trabajo realizado. Es el planteamiento de nuevos objetivos inmediatos y perspectivos.

Son nuevas orientaciones en la teoría, y en la actividad política y organizativa.

Es un poderoso impulso para activar la labor de todo el partido y de cada comunista. Es un desafío a nuestros opositores políticos, y un llamamiento a nuestros amigos y correligionarios, al país y al mundo, haciendo pública nuestra visión sobre los problemas y sobre las vías de su solución.

Hoy, esa visión es cada vez más requerida. La vida exige, imperiosamente,

pasar a formas socialistas de organización y desarrollo de la sociedad.

Esta visión, demuestra claramente, la crisis del imperialismo contemporáneo, su ideología globalista y la unipolaridad del mundo. El viento de la historia vuelve a soplar nuestro velamen. Con ello, se fortalece nuestro optimismo, nuestra confianza en el triunfo de los ideales socialistas y del poder popular, en la creciente fuerza y autoridad de nuestro movimiento, en Rusia y en el mundo entero. Confiamos en la unidad y lucha solidaria de las fuerzas de izquierda.

Permitidme, desde esta tribuna, saludar a todos los correligionarios y partidarios de más de 80 países, que han venido para participar en la labor de nuestro congreso. Un saludo particular a los representantes de la Gran China, que está alcanzando posiciones de liderato en el mundo contemporáneo,

demostrando la evidente preeminencia del socialismo ante el decrépito capitalismo. Con admiración contemplamos los éxitos de Bielorusia, Cuba, Vietnam e India, de nuestros amigos y aliados de Asia, América Latina y Africa, así como el incremento de las fuerzas de izquierda en Europa.

Y claro está que quiero expresarles mi más profundo respeto, agradecimiento y simpatía a los comunistas de los países colindantes al nuestro.

Con ellos nos unen lazos de fraternidad inquebrantable, el sentimiento de pertenencia a una sola familia, originada en el curso de nuestra secular historia común y en la lucha conjunta por la construcción del socialismo en la URSS.

Juntos bregamos por el renacimiento de nuestra Patria común.

Estimados camaradas, por vuestra disposición de estar siempre listos para brindar apoyo al Partido Comunista de la Federación Rusa. Podéis estar seguros que siempre estamos listos para la lucha intransigente, contra todo intento de aislar a nuestros pueblos, de profundizar las consecuencias del criminal acuerdo de Bielovezhskaia puscha. (zona de Bielorusia, donde se firmó el acuerdo para la desintegración de la URSS). El futuro de nuestros países no consiste en la desintegración, sino en la comprensión, acercamiento y en la ayuda mutua. En esto se mantuvo, se mantiene y mantendrá firme, el Partido Comunista de Rusia.

El mundo y la paz

Nuestro congreso transcurre en el período de agudización de la crisis sistémica del mundo imperialista. Sus cimientos se desbaratan, cada vez con mayor fuerza y a la vista. Los cabecillas de las uniones monopolistas, junto a sus serviles políticos y funcionarios, ya no pueden contrarrestar los procesos de destrucción y desintegración. Desasogados, se agrupan en bandadas bajo el lema: ¡Oligarcas y explotadores de todo el mundo, uníos para salvar al capitalismo! Es evidente el hecho, que epicentro de la crisis es el Wall Street, ciudadela del sistema capitalista mundial, su corazón y cerebro. Y los paralizaron, no los nobles revolucionarios, ni los parias terroristas, sino las fuerzas que la clase dirigente que Estados Unidos cultivó, para su propia perdición.

El destino llama a la puerta del “diablo amarillo”, así llamaba al imperialismo norteamericano Máximo Gorki. Y este es el signo de nuestros tiempos.

Cuando hace 20 años, a consecuencia de la política traidora de Gorbachov y Yeltsin, y de las artimañas de sus cómplices occidentales, fue desintegrada la Unión Soviética, se anunció al mundo, que llegó el fin a todas las formas de la justicia social, que todo se desarrollaría en base al modelo del mercado libre y la supremacía de los EE.UU. Mucha gente comprende cómo se pisoteaba y blasfemiaba entonces el socialismo y todo lo relacionado con él. Ese ataque, sólo lo resistieron los valientes, convencidos partidarios de la justicia y de nuestra causa. Los eventuales, carreristas y conformistas, se dispersaron y fueron a servir a sus nuevos amos.

Pero la verdad, siempre estuvo de nuestra parte. A principios de los años 90, el péndulo que había girado bruscamente hacia la derecha, ahora marcha hacia la izquierda, con creciente aceleración. Él tomó, firmemente,

el curso hacia el poder popular y el socialismo. Es cada vez más evidente,

que el socialismo no es un capricho de los ideólogos, sino una fase natural e inminente del progreso humano. El derrumbe del mercado financiero especulativo, con consecuencias impronosticables para los EE.UU. y en el plano global, es una etapa de viraje. Ya no habrá retorno al pasado. En las olas de la crisis, se hunde ese modelo de sociedad, que con diligencia imponían a todo el mundo. Es que está expirando el pulpo del capitalismo.

Sus apologistas, prometieron hacer de los bajos instintos: avaricia, lucro, agresión egoísta, culto al consumismo y la violencia, móviles de prosperidad de la humanidad.Y he aquí que sufren un estruendoso fracaso.El famoso “péndulo” del mundo capitalista, los EE.UU. dejan de ser una orientación atrayente. Ahora también en Rusia, los principales servidores del capital repiten: los EE.UU. ya no pueden comparecer en su previa cualidad. La filosofía liberal del mercado está en bancarrota completa. También en Rusia se convertirá en bancarrota. En el siglo pasado, las crisis del sistema capitalista, originaron el fascismo y dos guerras mundiales. La humanidad debe hacer sus conclusiones al respecto.

Para el grupo gubernamental de Rusia, parecía surgir una posibilidad, única en su género, para corregir su política de callejón sin salida. No obstante, nada se ha hecho en ese sentido.

Un gobierno patriota, jamás hubiera malgastado los medios de reserva. En lugar de arrojar trillones de rublos en el caldero del mercado, para salvar a rapaces y especuladores financieros, los hubiera invertido en el desarrollo de la economía real, abastecimiento alimenticio del país y en la salvación del

сampo. Pero ocurre todo lo contrario.

En lugar de apoyarse en la base científica soviética, que en el siglo XX ha enfilado el mejor sistema de instrucción, destruyen la ciencia, impulsan la escuela a la degradación, la cultura inimitable y los valores espirituales los suplen por sucedáneos.

En lugar de asegurarse un amplio apoyo popular, imponen al país “la democracia soberana”. Es decir, el dictado de los nuevos amos de la vida, que se llenaron los bolsillos inicuamente, pisoteando los derechos del hombre, camuflando, continuamente, sus indecencias con la coja y falsa “basmanovskaia Femida”.(juzgado de Moscú).

En lugar de defender el patrimonio del país, reforzar el ejército con medios modernos y nobles tradiciones, herencia del pasado, se destruye la pantalla defensiva, se desbarata la estructura profesional y administrativa, en las unidades militares, se cultiva la mentalidad de tendero. Físicamente, el ejército se deseca como un cuero de zapa.

Es deber de los comunistas extenderle, a ese tipo de política, un certificado de su derrota completa y definitiva, poniendo fin, de esta manera, al extenso período de disturbios, humillación y saqueo de Rusia.

El mundo espera de Rusia un alzamiento, lo más pronto posible. El mundo desea el regreso de su actuación como estado grande y humanista, miembro de la familia de países, con igualdad de derechos, luchadora por la paz, justicia y progreso. Como sabia defensora de los débiles y oprimidos. Nuestro deber es acelerar, por todos los medios, el movimiento en esa dirección, en colaboración con todas las fuerzas progresistas del planeta.

El Partido entre los congresos

Permítanme ahora pasar al análisis de la situación del partido. Nuestro congreso tiene lugar, tras dos grandes campañas electorales. Ya hemos analizado, reiteradas veces, su preparación y realización. Sólo hay que señalar, que el resultado de esas elecciones, sobre todo presidenciales, tenemos el derecho de catalogarlas como prueba determinadamente positiva.

Todo se conoce en la comparación. Hay que recordar la situación en vísperas del X congreso de partido. Entonces, el grupo que dirigía el país, valiéndose de agentes influyentes y de la apostasía de ciertos compañeros, intentaron usurpar el PCFR. La situación era muy grave. Una serie de miembros del CC y de dirigentes de las organizaciones regionales, se pronunciaron contra la línea del partido. Estaban seguros de su éxito y comenzaron a repartir portafolios.

No obstante, con la barrera más potente, se toparon donde menos lo esperaban, por parte de los militantes, que detectaron a tiempo, a qué pantano fangoso intentan llevarlos los conformistas pequeño burgueses. Hoy, al discutir la nueva redacción del programa del partido, nos hemos convencido de ello una vez más. Precisamente en las amplias filas de los militantes se valoran altamente, los principios revolucionarios leninistas, los ideales socialistas y la convicción comunista. En las reuniones de partido y en las conferencias fueron derribados los planes de los granujas políticos. Esto confirma, que auténtico apoyo del partido son las células primarias, los militantes comunistas. Durante el período de revisión, cambió radicalmente la dirección de muchas organizaciones regionales. Hoy las encabezan personas probadas en la acción, firmes y con frecuencia, jóvenes.

Entonces nos acusaban de haber expulsado de la dirección a quienes parecían ser el personal más experto y capacitado. ¿Y dónde se encuentra ahora esa “gente capacitada”, los héroes de aquel “congreso”? Casi todos han desaparecido de la arena política o se colocaron al servicio del régimen gobernante.

Con la expulsión de los “virados”, el partido se fortaleció en organización e ideológicamente.

El PCFR continúa siendo un partido grande, activo y patriótico de izquierda, del país. Hemos resistido con valor, cuando nos intentaron prohibir, intimidar y destruir desde adentro. No nos amedrentamos, cuando se intentó sentenciarnos, comprarnos y desacreditarnos. El PCFR es un auténtico partido del pueblo trabajador y para el pueblo. Hoy recibe cada vez, mayor apoyo por parte de las fuerzas de nuestra sociedad, pensantes y patrióticas, de gente con instrucción y altamente calificada. ¡Estamos obligados a justificar su alto grado de confianza!

En los cuatro años transcurridos entre los congresos, los órganos colectivos del partido trabajaron enérgicamente. Se realizaron dos congresos extraordinarios, el XI y XII, congresos dedicados a la preparación para las elecciones nacionales, 15 reuniones plenarias del Comité Central, más de 100 sesiones de la Presidencia del CC y 156 reuniones del Secretariado. Se estudiaron decenas de problemas sobre estrategia y táctica del partido, sobre su labor organizativa e ideológica. Con objetivo de recopilar y analizar la experiencia colectiva, se realizaron 12 reuniones-seminarios con los dirigentes de las secciones regionales. Se practicó ampliamente la forma de seminarios zonales con nuestros militantes.

Estos cuatro años, trabajó afablemente el equipo electoral del Comité Central, encabezado por Melnikov I.I. Las elecciones a los órganos del poder a diferentes niveles, que ahora se realizan dos veces cada año y por eso, nuestros compañeros se encuentran en un estado de “guardia” permanente, buscan nuevos accesos y se familiarizan con nuevos métodos de lucha política. A pesar de todos los esfuerzos de las autoridades, para desacreditarnos, el partido resiste con éxito la presión preelectoral y fortalece sus posiciones.

El grupo Acciones de protesta en toda Rusia, dirigido por Kashin V.I., coordinador efectivo de actividades en masas. Este grupo realizó una serie de campañas en toda Rusia, las cuales han tenido amplia resonancia social. Se trata de campañas contra la infiltración de la OTAN en territorio de Rusia. La tenaz lucha contra la antropófaga ley N° 122, sobre la “monetización de los privilegios” y muchas otras leyes antipopulares. Las excursiones a Ostánkino

(Centro de la televisión), “imperio de la mentira”. La defensa de la Bandera Roja de la Victoria. Los mítines y manifestaciones en el aniversario del golpe de estado en octubre de 1993. Ahora hay que seguir adelante, decididamente, y crear sistemas similares de acción, en cada ciudad y cada región.

El proceso judicial acusando a las autoridades por la burda falsificación de los resultados en las elecciones parlamentarias, se tornó en elemento importante de nuestra lucha. Esa lucha en torno a los resultados de las elecciones continúa.

No nos ilusionamos respecto a las irregularidades del juzgado ruso. Pero estos procesos nos permiten, denunciar públicamente, las múltiples intrigas de las autoridades, demostrar toda la bajeza e infamia de muchos de sus protegidos en diferentes localidades, que se dedican a brutales añadidos y evidentes robos de los votos electorales.

Hemos luchado y seguiremos luchando en el Juzgado Constitucional y en el Supremo. En el juzgado Constitucional logramos defender el derecho al referendo en toda Rusia, lo cual fue una verdadera sorpresa para las autoridades. El partido supo defender a nuestros militantes, sometidos a persecución policíaca ilegal: compañeros Kiriushin A. I. Y Priz N.V. de Krasnodár, jóvenes luchadores por la auténtica democracia, y a otros compañeros. Ahora estamos llevando a cabo la defensa activa de Kazakov V.G., reconocido líder de los comunistas de la república Mari El. Debo decir que el servicio jurídico del CC del PCFR, encabezado por Solovióv V.G., se ha convertido en potente instrumento de la política del partido. En esta actividad se distingue su suplente Andrés Klichkóv.

Nos hemos ocupado no sólo de criticar a las autoridades, sino también de la

tarea creativa. Hemos hecho importantes propuestas alternativas a la política del régimen. Desplegamos la preparación de la campaña referendo nacional. Después de su prohibición ilegítima, organizamos un Referendo popular, que suscitó amplia resonancia social.

Entre nuestras iniciativas, tenemos 11 programas objetivos para fomentar la economía del país y uno, preelectoral: “Veinte pasos hacia una vida digna para cada persona”. Hemos comprendido muchas cosas que pudimos proponer a la sociedad, durante la detallada elaboración de la nueva redacción del Programa del PCFR, con el significativo aporte de nuestras fuerzas intelectuales, cuya actividad coordinaron los secretarios del CC Nóvikov D.G. y Aréfiev N.V.

Los órganos centrales y locales, cumplieron la tarea de inventariar los bienes del partido, después del saqueo al cual fueron sometidos por parte de los “topos de Semíguin”. Hemos podido saldar las deudas, que nos colgaron los seudosocios de entonces. Comenzamos a reforzar, enérgicamente, nuestra base material, incluyendo locales, transporte y técnica de oficina. Se ha realizado un gran trabajo, y pienso que muchos de los delegados aquí presentes, han podido valorar su efectividad.

En el período entre los congresos mejoró, considerablemente la recolección de cuotas y donaciones entre los afiliados. Hay que reconocer la buena coordinación del trabajo, tanto en las organizaciones locales y centrales, así como de la Dirección de asuntos del CC dirigido por Ponomarióv A.A.

No podemos dejar de señalar, que junto al CC del PCFR, actuaba, de forma constructiva y con principios, la Comisión Central de Revisión y Control, encabezada por su presidente Nikítin V.S. Agradecemos al CC de la CCRC por el trabajo conjunto, por sus sugerencias y acción. En el período consecutivo al X congreso del PCFR, todos los dirigentes del partido rindieron cuentas, lo cual contribuyó al cumplimiento de las normas del programa y de los estatutos.

En ofensiva y amplio frente, actúa nuestra fracción en el parlamento, cuya labor coordina permanentemente Reshúllski S.N. Se comprende, que el partido del poder en la Duma Estatal, obstaculiza cualquier iniciativa procedente de los comunistas. Se llega al ridículo: primero los diputados de “Rusia Unida” rechazan algún proyecto de ley importante, vital, propuesto por nosotros y luego, cambiando su aspecto, lo proponen en su nombre. Nuestra fracción, prácticamente, en cada reunión, somete a peritaje los proyectos de ley del “partido del poder”, sugiere interpelaciones parlamentarias, encargos protocolares, promueve proyectos de leyes y resoluciones de la Duma estatal. A consciencia y enérgicamente, trabajan nuestros expertos diputados:

Zhores Alfiórov, Vasíliy Starozúbtsev, Piotr Románov, Svietlana Savítskaia, Tamara Pletniova, Nikolay Jaritónov, Valentín Románov, Victor Iliújin, Serguey Lévchenko, Iuliy Kvitsínskiy, Vladimir Komoiédov, Alevtina Apárina, Nina Ostánina, Nilolay Koloméitsev, Victor Fedótkin, Anatoliy Lókot, Oleg Smólin, Serguey Shtogrin. Entre los electos por primera vez, que asumen activamente las tareas difíciles: N.F. Riábov, N.V. Razvorótniev, S.P. Obujov, A.Y. Rússkij, A.V. Korniénko. Con intesidad, trabajan en las regiones los jóvenes diputados: Y.V. Afónin, A.A. Andréev, K.V. Shirshóv.

Nuestros redactores en jefe: Valentín Chíkin y Valentín Shirshóv trabajaron con iniciativa y fructíferamente, lo cual permitió al partido, desarrollar sus músculos informativo – propagandísticos. En el período relacionado al informe, la edición de los suplementos especiales del periódico “Rusia Soviética” y “Pravda” alcanzaban 10 – 15 millones de ejemplares. Esta labor la coordinó la sección del secretariado del CC del PCFR: Kulikóva O.A.

Era sumamente importante, desarrollar Internet-sait del CC PCFR y también recursos de internet, en una serie de organizaciones regionales. Comenzamos a valernos, más activamente, de medios modernos de agitación y propaganda, orientados hacia la juventud partidaria. En la organización del trabajo con internet, marcan el tono nuestros jóvenes comunistas Zhenia Kózi, Aña Kliúeva, Yuriy Liashúk y otros.

Cada vez son más las organizaciones que trabajan de forma creativa, apasionada, obteniendo buenos resultados. Estas organizaciones suelen trabajar en condiciones complicadas. Por ejemplo, la organización del partido de la región de Novosibirsk que encabeza Lókot A.E. está en búsqueda permanente, de nuevas formas modernas y más efectivas de trabajo, utilizando los más avanzados medios de comunicación y difusión de la información.

En la región de Briansk, la organización del partido que dirige

Panásov S.N., según resultados de las elecciones parlamentarias, ha obtenido el tercer resultado del país, y en las elecciones presidenciales, por el candidato del PCFR, votó el 27,3% de los electores. Este es el mejor resultado en el partido. En cien de los distritos electorales de la región de Briansk, por el candidato del PCFR, votaron del 30 al 40% de los electores.

En la región de Tver, donde el primer secretario es Vorobiova L.F., mujer encantadora y valiente, en las elecciones al parlamento urbano, recibimos el 31,5% de los sufragios. En los consejos municipales, aumentamos nuestra representación, en casi cinco veces.

En la organización regional de Omsk, durante muchos años encabezada por Kraviets A.A., talentoso dirigente, se ha creado una base moderna, para resolver muchos problemas del partido. El trabajo con la prensa es profesional.

Se implantó un sistema alternativo de suscripción, que permite mantener un contacto permanente con la población. A pesar de la fuerte oposición de las autoridades, se lleva a cabo una actividad ofensiva de protesta .

En la región de Rostov, en amistoso tándem, más de diez años trabajan

ambos Kolomeits. Nuestros compañeros también deben vencer no pocos obstáculos, allí trabajan de forma interesante, enérgica y productiva

La organización del partido de la ciudad de Tobolsk, de la región de Tiumen, los últimos años encabezada por el miembro de CC del PCFR Kazantseva T.N., goza de gran autoridad.

En condiciones políticas y climáticas difíciles, con ímpetu y combatividad, trabajan los comunistas Sajalina y Yakutin, donde primeros secretarios son: Ivanova S.V. y Gubarev V.N.

Se comprende, que no es posible enumerar, en un informe, todas las secciones del partido, en las cuales tiene lugar una labor viva y creativa, donde se debatieron, con interés, los documentos relacionados al programa del partido, haciendo sugerencias concretas, para mejorar su trabajo. Pero podemos tener la audacia de decir: que así es la mayoría.

No obstante, hay organizaciones donde, en estas condiciones extraordinarias, la mayor parte del tiempo se emplea, no a la lucha por los intereses de los trabajadores, sino a discuciones intestinas. Lamentablemente, esto se refiere incluso, a algunas organizaciones grandes del partido. Pero no son ellas las que definen el “clima” en el partido. Estoy seguro, que también aquí impondremos el orden.

¿En qué condiciones trabajamos?

Para actuar de forma efectiva y segura, el partido debe comprender, en qué condiciones vive y trabaja. ¿Cuáles son las perspectivas históricas de nuestro movimiento? ¿Qué factores básicos, internos y externos es preciso distinguir?

Primero: los medios de comunicación controlados por el régimen y “Rusia Unida”, junto a sus portavoces en el parlamento, replican, sin cesar, sobre la estabilidad del régimen y sus brillantes perspectivas. Se le inculca a la gente, que la grave crisis del estado ruso, parece haber quedado atrás y dirigidos por Medvédev y Putin, entra en la franja de renacimiento del potencial de Rusia. En el país hay mucha gente que quiere y está dispuesta a creerlo, porque está cansada de dos décadas de destrucción, desesperanza y humillación nacional. El pueblo, ansioso del retorno a la justicia, orden y vida normal, confía en las promesas y obsequios del Kremlin.

Segundo: Mientras tanto, la situación objetiva de Rusia, continúa siendo complicada, sino decir, tétrica. Sigue menguando la población. Gracias a las “proezas” de los adeptos de Yeltsin, Rusia perdió 5 de los 22 millones de kilómetros cuadrados de su territorio histórico. Rusia perdió la mitad de su potencial productivo. Actualmente, nuestro país se encuentra en estado de las tres “D”: Desintegración de la industria, despoblación y debilitación.

La agrupación gobernante, no tiene éxitos visibles, ni planes concretos de acción. Toda su actividad se subordina a la idea de mantener el poder en sus manos, a cualquier precio. Y este poder se mantuvo últimamente, sólo debido a la “lluvia de oro”, por los altos precios de la energética. Su apoyo en la sociedad se basa en la famosa “vertical del poder”, simplemente, en la intimidación y chantaje de amplias masas de la población, así como en las

dádivas, migajas del pastel petrolero, que el gobierno tira a la población, sobre todo, en vísperas de las elecciones.

Tercero: El paraíso capitalista que prometieron a nuestro pueblo en 1991, continúa siendo espejismo. Más aún, se derrumba a la vista. En lugar del paraíso, el pueblo recibió la carga de cien multimillonarios, en dólares, y doscientos mil millonarios. Mientras tanto, llegó la grave crisis, afectando las ramas financiera y de la producción. De aquí, el comprensible y notorio interés hacia la experiencia del pasado soviético, hacia las ideas de la justicia social. El gobierno actual, bajo la presión de los ánimos sociales, se ve obligada a aprovechar cada vez más, y con mayor frecuencia, la retórica patriótica de izquierda.

De todo esto, se puede hacer una conlusión muy importante: nos encontramos en el umbral de grandes desplazamientos socio-políticos, tanto en el mundo, como en nuestro país. Esto nos exige nuevos enfoques, nuevas ideas y una nueva calidad de trabajo.

Nuestras conclusiones sobre el estado de la sociedad y propuestas para la salida de Rusia de la profunda crisis, se exponen en la nueva redacción del programa del partido, sobre el cual hemos trabajado, colegialmente y que nos corresponde adoptar. El análisis más detallado del texto del Programa, será dado en la intervención del compañero Mélnikov. Yo quisiera, partiendo de los conceptos del programa, concentrarme en una serie de valoraciones de principio, sobre la situación del partido, de la sociedad y del estado, y en los principales problemas internacionales.

Situación en la economía y la esfera social
Como se sabe, la política es la expresión concentrada de la economía.
Les recordamos, que los llamados demócratas llegaron al poder prometiendo que la destrucción del modelo socialista de administración e introducción del mercado, el modelo capitalista mejoraría, rápidamente la vida del pueblo. Ellos declaraban que estos mecanismos son mucho más efectivos que los de la economía planificada, que precisamente, sobre la base del mercado, surge la industria moderna, en la cual inmediatamente se introducirán, los últimos logros de la ciencia y técnica.
Habitualmente, una política económica racional, muy pronto da resultados, en el curso de 2-3 años. Desde entonces, transcurrieron ya 18 años, cuando los desenfrenados “adeptos del mercado” tomaron el poder. Pero bajo su dominio, Rusia cayó en una crisis continua. Las magnitudes de las destrucciones causadas al país, son verdaderamente monstruosas.
La industria se sometió a una auténtica devastación. La producción de máquinas herramientas, por ejemplo, en comparación con el año 1991, disminuyó 11 veces. Subrayo, no en un 11% sino once veces. La producción de tractores, 14 veces, computadoras, 15 veces. El desgaste de los equipos, en término medio, supera el 50 % , con respecto al nivel del año 1991. La industria transformadora emite sólo el 45 % del nivel del año 1991. Semejante caída de la producción ocurrió sólo cuando los fascistas ocuparon un tercio de la parte europea, la más desarrollada del país.
Después del año 1991, no se construyó ni una sola empresa grande moderna. Desaparecieron ramas industriales enteras, las cuales determinan el progreso técnico: electrónica, radio, construcción de aparatos. Rusia es capaz de producir sólo la mitad de los complementos necesarios para su complejo industrial militar. Nos desgraciamos también en lo que fue nuestro orgullo, la industria cósmica. Medio siglo jubilar del primer sputnik (satélite) y el 45 aniversario del vuelo de Gagarin, el país los celebró sin tener un solo satélite meteorológico. ¿De qué status de superpotencia se puede hablar en estas condiciones?
En la industria, sencillamente, muy pronto no habrá quien trabaje. La edad de la mayor parte de los trabajadores es de 50 y más años. La juventud no va a las fábricas, en la mayoría de los casos, por los sueldos bajos. Nuestro sistema de orientación técnico-profesional, el mejor del mundo en otros tiempos, se destruyó. Incluso el business se intranquilizó. Se aclaró que por si mismo, su dinero, sin manos trabajadoras, no puede originar nuevos beneficios. El capital no tiene a quien explotar. Otra vez, urgentemente, necesita de la clase obrera.

La situación en la aldea, en general es trágica. La aldea se extingue. Durante los años de las “reformas”, del mapa de Rusia desaparecieron 15 mil pueblos, y en otros nueve mil, viven 10 – 30 personas en cada uno. Más de 40 millones de hectáreas de tierras cultivadas están abandonas, la mitad del ganado, sacrificado. Las aldeas sufren paro masivo, un pleno callejón sin salida, borrachera general, mortalidad alta. Se cierran las escuelas y hospitales campesinos. Como resultado de la consciente destrucción de la aldea, se ha perdido la seguridad de comestibles. El país compra en el extranjero, más de la mitad de los alimentos.

Las autoridades gritan en todas las esquinas, que la mayor preocupación es la lucha con la inflación. No obstante, este año, según datos de la estadística estatal, la inflación constituirá, como mínimo el 15% y para muchos de nuestros electores, el 25% . Al mismo tiempo, los precios de los servicios comunitarios, de los productos alimenticios y artículos de amplio consumo, se incrementaron en un 20-30%. El aumento de los precios, ante todo se debe a las tarifas de los energéticos, los cuales, fundamentalmente, se encuentran en manos privadas.

En Rusia, exportadora de petróleo, la gasolina cuesta más cara que en los EE.UU. Se recalca la vieja afirmación: los ricos se hacen más ricos y los pobres, aún más pobres. ¿No será esta la esencia de la política económica de

la agrupación dirigente de hoy?

La autoridad afirma, que ya casi ha saldado la deuda externa. Pero crecen,

de forma tempestuosa, las deudas de los bancos rusos, corporaciones y regiones,

sumando, ya son más de 500 mil millones de dólares, o sea 12,5 billones de rublos, casi igualando las reservas de oro y divisas, y el fondo de estabilización.

Enormes préstamos recibe nuestra economía inestable y dependiente de Occidente. Esto ya se manifestó, los primeros días después del comienzo de la crisis financiera en los EE.UU. Nuestros “propietarios efectivos”,

inmediatamente resultaron insolventes, y la agrupación dirigente, se lanzó a ayudarles.

Las reservas de oro y divisas, los medios del fondo de estabilización, depositados en bancos extranjeros, comenzaron a desvalorizarse. También pueden, simplemente confiscarlos por motivos políticos. Da la impresión, que el ministro de Finanzas Kudrin, creador del sistema del traslado irrefrenable del capital nacional al extranjero, no se controla, ni por el parlamento, ni por el presidente de gobierno, ni por el presidente del país. Entonces ¿de quién son los intereses que representa?

La respuesta a esta pregunta la esclarecieron las acciones de las autoridades de Rusia, durante los últimos meses. Ya no tenían dinero para los inválidos, jubilados, subvención infantil, medicina, desarrollo de la producción y la cultura, ni para el fortalecimiento de la capacidad de defensa del país. La vaca sagrada del fondo de estabilización, fue declarada intangible. Pero inmediatamente la llevaron al matadero, en cuanto necesitaron dinero nuestros

“gatos gordos”, los banqueros y oligarcas, que ya se bañan en lujo y oro, sin este dinero. Para ello, en contados minutos fueron encontrados billones del dinero estatal. Espero que ahora, hasta los más ingenuos, tienen claro en que país vivimos, los intereses de quién representan y asisten las autoridades. La verdad es que este estado y las autoridades de Rusia, no son ni populares, ni democráticos, ni justos.

El poder se jacta del desarrollo económico. Mientras tanto, el secreto de este “crecimiento” recontado en dinero del PIB, consiste en la lluvia de oro que se avalanchó sobre Rusia con los altos precios mundiales del petróleo, durante los ocho años de Putin .

Pero este año, no solo los precios del petróleo, sino también su extracción, empezó a caer. Según apreciación de los científicos, este proceso es de carácter irreversible, dado que sus fuentes fueron explotadas de manera rapaz, para recibir máximos beneficios, cuanto antes. La prospección geológica fue devastada. Así, sobre el fondo de la degradación de la industria y de la economía agrícola, el descenso de extracción del petróleo y la caída de su precio, nos prometen tiempos difíciles. La lluvia de oro se acaba, en la economía comienza una gran sequía.

Las autoridades hacen ver que por fin, se hace razonable y se dispone arreglar la situación. Pero pensar que, el actual estado de Rusia es capaz de dirigir efectivamente, la economía del país, es una ilusión peligrosa. En Rusia, se evidencia una profunda crisis de la dirección estatal.

Y los partidarios de Rusia Unida, continúan regañando a la “cocinera” de Lenin. Aunque, tener una estructura estatal, la cual podría ser dirigida por una cocinera instruída, es el ideal de cualquier sociedad. Peor cuando empiezan a dirigir tontos y alcoholizados. Porque cuando un tonto llega al poder, empieza a “acelerarse” a “reformarse”, a declarar la economía “transitiva”, y todo se derrumba.

El aparato estatal de Rusia pronto se privará de los últimos dirigentes capacitados de los tiempos soviéticos, y su incompetencia irá aumentando.

La corrupción se introdujo tan profundo en todos los poros de este aparato, que

éste se torna catastróficamente incapaz. El gobierno, sencillamente no está en condiciones de realizar grandes proyectos. Cabe recordar las palabras de Símonov sobre Stalin: “él hablaba poco, hacía mucho, rara vez intervenía y logró que cada palabra suya se analizaba y valoraba, no sólo en nuestro país, sino en todo el mundo”. Ahora, en nuestro poder superior predomina un estilo, diametralmente opuesto: múltiples intervenciones televisivas, entrevistas, promesas, encuentros con los artistas y directores de cine, pero pocos hechos.

Desde hace poco tiempo, el Kremlin empezó a hablar de la restitución de la producción, de la innovación y diversificación. Pero para esto no dispone de premisas de organización, de cuadros ni de otras. No es casual que los radiantes cuadros del futuro feliz de Rusia, los actuales dirigentes los pintan conforme al año 2020 ó aún al año 2050. Para ellos es importante esperanzar al pueblo, y qué sucederá al cabo de 20-30 años, y donde estarán ellos entonces, es otra cosa.

Esfera social

En la actualidad, tenemos dos Rusias. Una rica, que vive en el lujo, tras altos cercados de las casas elitarias y palacios fuera de la ciudad. Cien de los ciudadanos más ricos de la FR tienen un total de bienes de 520 millardos de dólares, lo cual se iguala a las reservas de oro y de divisas de Rusia.

La otra Rusia, pobre. Según evaluación del académico Lvov, al 85 % de la población le corresponde, solamente el 8 % de beneficios de la propiedad. No obstante, tres cuartos de estos beneficios se forman a costa de la tierra, petróleo, gas, recursos forestales y acuáticos. Es decir, de la explotación de los recursos naturales, los cuales, por definición, pertenecen a todo el pueblo. ¿Entonces, de qué manera resultaron ser propiedad de los ricos y aquellos que los asisten?

Como resultado de la usurpación de la propiedad popular por el grupo de nuevos ricos, crece la diferencia de ingresos, del 10 % de los más ricos y del 10 % de los más pobres. Según datos oficiales, esta diferencia constituye una proporción del 15:1, y de acuerdo a los datos de los expertos, del 30:1. Y en Moscú del 42:1. Por ese, así como por otros índices, Rusia es uno de los países del mundo, de situación desfavorable. Es un manifiesto apartheid.

La situación en la esfera social es catastrófica. La salud pública es cada vez menos accesible y de peor calidad: En los últimos 8 años se cerraron más de 3 mil hospitales, 2,5 mil policlínicos (consultas externas). Los precios de los medicamentos crecen impetuosamente, los más importantes e incluso habituales, son inaccesibles para la mayoría de la gente. A la vista, la borrachera arruina al país. Cada año, se consumen 18 litros de alcohol puro, per cápita, si se incluyen los lactantes. Casi un 70 % de hombres y 40 % de mujeres, diariamente consumen alcohol. Los estrés, enfermedades y borrachera, son también manifestaciones de inseguridad de la gente en el día de mañana.

En la educación y la ciencia también madura la desgracia. Se cerraron 7,8 mil colegios. Los estudios gratuitos en los establecimientos de enseñanza superior, casi se liquidaron. La división de la escuela superior en bacalabra y magistrado, priva al país de cuadros profesionales. Los “adeptos del mercado” en el gobierno, se ocupan de vender los establecimientos científicos. De Rusia ya se han marchado alrededor de 800 mil especialistas, altamente cualificados, y más de 100 mil científicos. Veinte mil científicos trabajan en los países de la Comunidad Europea, pero continúan siendo colaboradores de los establecimientos rusos. El país se torna en donador de intelectuales y en colonia de cuadros para los “mil millones de oro”.

A toda marcha se aproxima la degradación cultural. Rusia pierde su imagen de una gran civilización singular, convirtiéndose en parte sucedánea de la cultura masiva estadounidense. La lumpenización afecta, incluso aquellas capas de la sociedad, las cuales en cualquier país constituyen la flor y orgullo de la nación. Se trata de la intelectualidad técnica, científicos, médicos, maestros, bibliotecarios, trabajadores de la cultura y profesores de escuelas superiores.

Esto se hace concienzudamente. En el año 2009, para los órganos del ministerio del Interior se designa el 12% del presupuesto nacional, mientras que para la educación, salud pública y deporte, menos del 9 %.

En la URSS, en término medio, se entregaban 128 millones de metros cuadrados de viviendas al año. A finales de los años 1980, ocho de cada diez familias urbanas, fueron abastecidas, gratuitamente, de viviendas individuales.

Hoy, en Rusia se construye tres veces menos viviendas, incluso si se tiene en cuenta las de la élite, las casas suntuosas. La hipoteca fracasa, debido a los

precios extremamente altos de las viviendas y altos intereses de los créditos.

El metro cuadrado de vivienda en Moscú cuesta 100 mil rublos. Un poco más bajos son los precios en otras grandes ciudades. ¿Quién puede comprarse una vivienda así?

El poder puede reflexionar cuanto quiera sobre los éxitos económicos.

Pero sólo un factor, el demográfico, derrumba el cuadro maravilloso. Continúa la extinción del pueblo de Rusia, ante todo el ruso, básico en la formación del estado. La población del país disminuye cada año en 500-700 mil personas.

Hoy viven en Rusia algo más de 141 millón de personas. Por la longevidad, ella ocupa el 157 lugar. Pero es que en Rusia no hubo epidemias ni catástrofes naturales. La causa del actual desastre es el curso y la política de la agrupación gobernante.

¡Qué acusación puede ser más grave, para el gobierno actual, que la existencia, en el país de millones de desamparados en la miseria! De los niños se ocupaban, incluso en los años más difíciles, después de la guerra civil y de la Gran Guerra Patria. Ahora los niños, que eran la clase privilegiada en el período soviético, se convirtieron en balasto para el estado oligárquico. ¿Se puede acaso, con esta actitud salvarse de la catástrofe demográfica?

Carácter de la lucha política

¿Cómo vemos la esencia de la lucha política en el país? A nuestro parecer,

la contradicción está, en la contradicción entre el capital oligarca, que se apropió, ilegalmente de la mayor parte de la riqueza social, y el trabajo del multinacional pueblo de Rusia, privado del poder político y económico. Ella

tiene carácter de clase, y nacional. Esta contradicción existe, tanto entre el trabajo y el capital, así como entre los intereses de la “elite” prooccidental y los intereses nacionales del país. El PCFR ve su misión más importante, en la unión de la lucha social de clase, con la lucha de liberación nacional. Esta unión es la condición más importante, para la transición al socialismo. Dado que el socialismo, es el único sistema político, capaz de garantizar, tanto los intereses del estado, así como los intereses de clase del pueblo trabajador de Rusia.

Nosotros no llamamos “volver atrás, al socialismo anterior”. Llamamos a la sociedad avanzar “adelante, hacia el socialismo del siglo XXI”, que toma en consideración, tanto los gloriosos logros de la URSS, así como sus amargas lecciones de la experiencia negativa.

Estamos convencidos, que la lucha por el renacimiento de la potencia poderosa, con autoridad, desarrollada económica y espiritualmente, recibirá el apoyo de las más amplias capas de la población.

La clave de unión de las dos corrientes de lucha social, es un cuestionamiento ruso. El pueblo ruso es en el mundo, uno de los pueblos grandes más divididos. 25 millones de nuestros hermanos, ahora viven en el extranjero. Los rusos constituyen más del 80 % de la población de Rusia.

No obstante, en esencia, están privados de tener influencia definitiva, sobre la vida económica, informativa y cultural del país. Vean a la oligarquía, que realmente dirige el país, la lista de aquellos que dominan los medios de comunicación masiva, dudo que haya que demostrarlo. Paro los trabajadores, no hay diferencia entre los oligarcas de origen eslavo y los explotadores pertenecientes a los pequeños grupos étnicos nacionales. Nosotros procuramos recuperar las riquezas sociales robadas, las cimas directivas en la economía y el poder político, para todo el pueblo multinacional de Rusia, cuya base la constituye el pueblo ruso. Liberar a todos los pueblos de Rusia, de ese estado humillante, sólo es posible, devolviéndoles las riquezas nacionales y nacionalizando los medios básicos de producción. Es decir, por la vía de las reformas socialistas en Rusia.

Nuestros opositores, comprenden perfectamente, que la liberación del pueblo ruso del yugo oligarca, significa la liberación de todos los pueblos de Rusia.

Ellos comprenden, que el pueblo ruso, es el núcleo de una original y multinacional comunidad. Si se parte ese núcleo, se desintegrará también,

esta comunidad y desaparecerá Rusia. De aquí el intento de muchos años, de

ennegrecer al pueblo ruso, inocularle el complejo de deficiencia, llevarlo a la apatía, atemorizarlo con acusaciones de chovinismo y xenofobia, separarlo de otros pueblos hermanos, fomentando el tosco nacionalismo.

Estamos categóricamente contra la rusofobia. También estamos contra el nacionalismo, morbosa reacción de la gente a la restricción de su lengua, cultura, hábitos y tradiciones, y de la cual se vale la burguesía, para ejercer la política basada en el principio: “divide y reinarás”.

La actualidad de esta cuestión sigue aumentando. ¿Qué es lo que nosotros proponemos en calidad de primeros y urgentes pasos, para solucionar el problema ruso? Nuestro programa fue determinado en el X congreso del partido,

y detalladamente estudiado en la reunión plenaria, dedicada a la defensa de la cultura rusa. A pesar de la dura oposición de diferentes lados, seguiremos esforzándonos, para cumplir este programa. He aquí sus principales puntos:

  • Rechazo de cualquiera de las forma de rusofobia, así como de las manifestaciones extremistas y de discrepancias entre nacionalidades.

  • Igualdad real de representación de los rusos, así como de todos los pueblos de Rusia, en los órganos directivos estatales, desde abajo hasta arriba.

  • Defensa de la lengua rusa. Terminar con la “americanización” de nuestra vida. Acción activa contra la agresión espiritual al pueblo ruso y sus tradiciones culturales nacionales. Protección de las reliquias históricas y monumentos de la historia rusa.

  • Presencia adecuada de rusos en las esferas de información y cultura, en particular, en los medios de información masiva.

  • Igualdad de posibilidades para los rusos y todos los demás pueblos de Rusia en la rama empresarial.

  • Enérgica defensa de nuestros compatriotas en el extranjero.

Las autoridades no pueden proponer a la sociedad una idea, que pudiera aunar, movilizar la energía del pueblo, para la realización de grandes proezas, dado que el gobierno de hoy, refleja los intereses de sólo un montón de parásitos, con ambiciones de impetuoso enriquecimiento a costa de saquear al pueblo. Intentando ocultarlo, el poder se ve obligado a fingir, utilizando como escudo,“el léxico patriótico”, ocupándose de demagogia populista, manteniendo, al mismo tiempo listos las ganzúas políticas y los garrotes policíacos. Estas artimañas se reconocen fácilmente por el pueblo, y los apologistas del régimen, reciben una merecida respuesta. He aquí un ejemplo reciente. Por muchas artimañas de los organizadores del concurso “Nombre de Rusia”, en la lista de las personalidades más destacadas del país durante su milenaria historia, la opinión popular, consecuentemente, propone para los primeros lugares a Vladímir Ilich Lenin e Yosif Vissarionovich Stalin.

El nombre de Lenin, ante todo se asocia a la conocida esperanza de la justicia. Y en esa condición, se encuentra junto a figuras de la historia universal, como Jesús, Mahomet, Buda y Moisés. Transcurrirán 200, 200, 500 años, Lenin seguirá siendo como el más grande y venerado de nuestros compatriotas.

¡Seguirá siendo el nombre de Rusia! Pero no de esta Rusia, acoplada al rabo del tío Sam, sino de aquella grande que expulsó a los señores, liberó el mundo de la peste fascista y envió al hombre al cosmos.

El pueblo comienza a entender, que el pasado soviético, es una enorme transformación del país, y no objeto de crímenes, según tratan de inculcarnos. Nuestro partido condenó los abusos del poder, que tuvieron lugar durante los años 30 y los errores trágicos entonces cometidos. Pero no tenemos, derecho alguno olvidar, que precisamente en los años 30, fue fundada la potente base de la producción y la ciencia, la cual abasteció la derrota del fascismo, y hasta hoy, sirve de fundamento para la economía del país.

La historia de la URSS, es una historia de heroísmo masivo y de inspirado servicio a la Patria. El plano GOELRO, la liquidación del analfabetismo y del paro, la estación hidroeléctrica de Dnepr, Magnitka, Kuzbas, la magistral transsiberiana o el átomo y cosmos, todo una pléyade de grandes científicos, laureados con el premio de Lenin y Nobel, escritores, poetas y pintores. Ningún otro país, en el siglo pasado, durante un periodo histórico tan breve, pudo proponer semejante constelación de gloriosos nombres, ni realizó tan grandes tareas y hazañas, como la Unión Soviética. La proeza colectiva, laboral y militar del pueblo, no podría haberse realizado por temor a las represiones. Esta fue una proeza consciente, por la gloria de nuestra Patria socialista. Y por derecho, nos sentíamos orgullosos de nuestra tierra soviética. Realmente, según decía el gran poeta proletario Maiakovski, “con tierra como la nuestra, la gente iba a la vida, al trabajo, a la fiesta y a la muerte”, Haciéndolo, consciente y con abnegación.

La historia ha vuelto a colocar a los pueblos de nuestro país ante la misma elección de los años 1917 y en 1941: o una gran potencia y socialismo, o la ulterior destrucción del país, convirtiéndolo en un apéndice de materias primas. Nosotros reiteramos: ¡la solución de los problemas nacional y de clase, solamente es posible en vías al socialismo!

¡Somos un gran pueblo y resolveremos, indefectiblemente, este doble problema en uno!

Camino de Rusia hacia el futuro

Nuestro programa para el renacimiento de Rusia está bien elaborado y detalladamente formulado. He aquí lo que proponemos:

Detener la extinción del país, ante todo, a través de un brusco cambio del

curso social y económico, así como estimulando el incremento de la natalidad,

restableciendo los privilegios para las familias numerosas, restaurando la red de círculos infantiles, abasteciendo las familias jóvenes de viviendas y acabando con el desamparo.

Devolver a la sociedad su propiedad sobre las riquezas naturales de Rusia y las ramas estratégicas de la economía: electro-energética, transporte,

complejo industrial militar, fuentes petroleras y de gas, las fábricas y minas, privatizadas ilegalmente. Restituir los medios del Fondo de estabilización de Rusia y destinarlos al renacimiento del país.

Estimular el desarrollo de la producción científica, y no la del montaje con destornillador. Detener la práctica de la bancarrota artificial y la usurpación por incursiones.

Conseguir la seguridad comestible del país. Elevar los medios destinados al apoyo de la economía agraria hasta el 10 % de los gastos del presupuesto nacional. Tomar, como base de renacimiento del campo, el apoyo a las economías colectivas de producción y elaboración de productos agrarios.

Revisar las leyes que agravaron la situación de los ciudadanos y las que permiten desvalijar el país. Incluyendo la ley N° 122, “sobre la monetización de los privilegios”, los códigos: Laboral, de Viviendas, de Tierra, Forestal y de Recursos acuáticos. Adoptar un nuevo paquete de leyes sobre la autogestión local.

Iniciar una lucha urgente para contrarrestar la pobreza. Someter a control estatal, los precios de los productos de primera necesidad y los combustibles. Establecer el mínimo vital a nivel de 10-12 mil rublos al mes. Garantizar que los sueldos, jubilaciones, becas no pueden ser más bajos que el mínimo vital. Restablecer los privilegios para las categorías de ciudadanos menos protegidos.

Adoptar pago escalonado de impuestos. Eximir de impuestos a los ciudadanos con ingresos bajos. Devolver al pueblo las deudas del estado, cuentas bancarias, quemadas en los años de las reformas.

Restablecer la responsabilidad de las autoridades por los servicios comunitarios. Ampliar la construcción de viviendas estatales, prohibir el desalojo de la gente a la calle. Limitar el volumen de los pagos comunitarios, de manera que no sobrepasen el 10% de los ingresos totales de la familia.

Aumentar la financiación de la ciencia. Apoyar los cuadros científicos existentes y crear nuevos. Abastecer a los científico de sueldo digno, y de todo lo necesario para las investigaciones. Estimular el retorno de los científicos a la patria.

Restablecer la enseñanza general gratuita y de alta calidad. Conservar su carácter laico e instructivo. Frenar la destrucción del mejor del mundo, sistema soviético de enseñanza superior. Reanimar el sistema de orientación profesional técnica y de la enseñanza media.

Garantizar el acceso y alta cualidad de la salud pública. Abastecer a los necesitados de privilegios en la adquisición de medicamentos. Favorecer la práctica de deportes. Restablecer las escuelas deportivas para niños y adolescentes, clubes y secciones deportivas. Difundir ampliamente el modo sano de vida.

Garantizar el acceso a la cultura y acabar con su comercialización. Defender la cultura rusa, base de la unidad de la Rusia multinacional, así como las culturas nacionales y tradiciones espirituales de los pueblos del país. Garantizar el estudio objetivo de la historia y cultura de Rusia, en calidad de base de la educación patriótica. Impedir la propaganda de la vulgaridad y el cinismo.

Elevar la efectividad de la administración estatal. Disminuir la cantidad de funcionarios. Apoyar las diferentes formas de autoorganización del pueblo para el control del aparato estatal. Quebrar el sistema de falsificaciones totales en las elecciones. Crear un sistema electoral sin terror administrativo e informativo, sin tecnologías negras. Restaurar la elección del Consejo de la Federación y de los gobernadores, por la población.

Aplastar la corrupción y la delincuencia. Anular la moratoria para la pena de muerte por delitos particularmente graves, ampliar los derechos de los órganos del orden legal, intensificar su responsabilidad por abuso de autoridad.

Elevar la capacidad de combate de las Fuerzas armadas, pertrecharlas con armas modernas y mejorar la imagen del servicio militar. Suministrar a los militares garantías sociales y vivienda, liquidar las deudas a los pensionistas militares.

Garantizar la integridad territorial de Rusia y la defensa de nuestros compatriotas en el extranjero. Realizar el programa de medidas para el desarrollo de Siberia, Lejano Oriente y Norte de Rusia, detener la emigración de estos lugares.

Basar la política exterior sobre principios del respeto mutuo entre los países y pueblos. Resistir las fuerzas de la agresión. Favorecer la rápida superación de la rotura entre los pueblos hermanos de la URSS y restauración voluntaria del estado de la unión.

En este programa no hay nada que fuera irrealizable. Sólo se necesita la voluntad política. Pero la dirigencia del país no tiene, ni puede tener esa voluntad, porque sus objetivos son contrarios a los intereses de la inmensa mayoría del pueblo. Quiere decir, que para realizar este programa, es preciso cambiar de poder.

Sobre la situación de la política exterior de Rusia

Ahora, sobre nuestra visión de la situación internacional del país. A la inestable situación interna de Rusia, se sobrepone en grado creciente, el aumento de las amenazas externas.

Con la desintegración de la Unión Soviética, para las principales potencias imperialistas, la guerra se convirtió en instrumento legítimo de la política. Ellos se valen de este instrumento cada vez con mayor frecuencia y sin ceremonias. Tras Yugoslavia, Irak y Afganistán, le siguió el bárbaro ataque a Osetia del Sur, su preparación fue larga y minuciosa. Su objetivo no era la imaginaria integridad territorial de Georgia. En realidad, ésta no existe desde hace 20 años.

No, el cálculo se hizo para tachar los tímidos intentos de Moscú, de pretender tener relaciones con Occidente en base a la igualdad de derechos, desacreditar a Rusia ante sus vecinos, efectuar la penetración de los EE.UU. y sus aliados al Cáucaso y Asia Central. Se calculaba, que al igual que antes, Rusia no se decidirá defender sus intereses, limitándose a protestas en papel e inútiles apelaciones al derecho internacional.

¿Tenía el Occidente fundamentos para emprender esta aventura? Se entiende, que los tenía. Es que a principios de año, la élite gobernante de Rusia no se atrevió aprovechar la crisis de Kosovo, para reconocer la independencia de Ocetia del Sur y Abjasia, y tomarlas bajo su defensa. Esta conducta fue considerada en Occidente como una invitación para empezar el avance sobre Rusia en el sur, forzando el ingreso de Georgia y Ucrania a la OTAN, aumentando la presión sobre Azerbaizán y Kazastán, impulsándolos a pasar a posiciones antirrusas.

El Kremlin continuaba sus maniobras en dos sentidos con el problema de Irán, tolerando obediente la discriminación de los rusos en el Báltico y en Ucrania, demostraba su impotencia en los asuntos de Sevastopol y Crimea, los acuerdos con Bielorusia sobre la formación del estado unido, los tapaba con habladurías, escuchando con resignación los sermones de la Unión Europea.

Estos no son simples fallos del Ministerio de Relaciones Exteriores. No esto era una línea plenamente definida, manifestada de nuevo y con claridad, en las “Concepciones de la política exterior” redactadas en los tiempos de Putin y firmadas por Medvédev el 12 de julio de este año, es decir, menos de un mes antes del ataque a los ciudadanos y pacificadores rusos en Osetia del Sur.

¿Qué es lo que decía ese documento, con el cual sin dudas, se familiarizaron en Occidente, antes de darle “luz verde” al señor Saakashvili? Demostrando públicamente truenos y relámpagos contra los planes de ingreso de Georgia y Ucrania a la OTAN, los autores de estas concepciones, simultáneamente, declararon un objetivo muy importante ”llevar la cuestión de finalizar la determinación de las fronteras nacionales de la Federación Rusa, de acuerdo a las leyes internacionales”, es decir, al reconocimiento definitivo de los resultados de la delincuente confabulación de Belovezh. A ese mismo resultado también está dirigida la reciente iniciativa del presidente ruso: renunciar a los documentos internacionales mediante los cuales se define la situación en Europa, tales como el Acta Final de Helsinki, elaborando a cambio, un nuevo pacto sobre la seguridad europea, “que responda a la realidad del siglo XXI”.

Ese pacto no podría traer nada, a no ser el reconocimiento y cimentación de las pérdidas de Rusia en los años 90, y su retorno a las fronteras del siglo XVI. En esa concepción se anuncciaba, que Moscú está dispuesta a construir sus relaciones con la Comunidad de Estados Independientes (CEI), no desde el punto de vista de su integración con Rusia, sino bajo el punto de vista de pasarlas “al nivel de mercado”. Es decir, ¡ninguna nueva Unión!

El objetivo principal de nuestra política exterior se declaraba “la unidad de la región euro-atlántica, desde Vancouver hasta Vladivostok”, con lo cual, en realidad, se tachaban los llamamientos previos a crear el mundo multipolar, uno de cuyos polos debería ser Rusia. Nuestros desdichados estrategas expresaban su “interés por el fortalecimiento de la Unión Europea y el desarrollo de su capacidad de actuar, desde posiciones coordinadas”.

He aquí, Rusia recibió esa “posición coordinada”, cuando bajo la conducción de los EE..UU., y con el apoyo de la OTAN y dela UE, Saakashvili desató la guerra contra Osetia del Sur. Ahora, los amables socios del Kremlin, hacen todo para justificara este asesino de guerra, disculparlo y difamar a Rusia.

Ante la faz de esta insolente agresión, la dirigencia rusa, no sin titubear, ni sin aguda lucha intestina, de todos modos, tomó las medidas imprescindibles contra la agresión. Es que no podían proceder de otra manera. Demasiado grandes serían las pérdidas para el régimen gobernante dentro y fuera del país.

Por fin Rusia reconoció la independencia de Abjasia y Osetia del Sur. Sin duda, eso es un importante paso hacia delante. Y no solo en eso.

Por primera vez, el poder ruso comenzó a hablar de cuestiones internacionales en la lengua que nosotros exigíamos todos los años anteriores. Entonces, por nuestra fidelidad al patriotismo y a los intereses nacionales, nos llamaban “rojos-castaños”. Porque siempre hemos señalado a la OTAN como el peligro más importante para los intereses de Rusia, y hemos alertado sobre las intensiones hostiles de Occidente, nos acusaban de chovinistas y de otros pecados mortales.

La derrota de los agresores georgianos permitió a Rusia retocar su autoridad internacional, que se había tambaleado considerablemente,

después del año 1991. En el país comenzaron a crecer los ánimos patrióticos, a instaurarse la comprensión de que la resignada sumisión a los EE.UU., OTAN y la UE, no puede continuar. Consciente o no, el Occidente “le ha puesto la zancadilla” al grupo de sus adeptos en la dirección rusa, cuando anunció, que es imposible seguir manteniendo las relaciones anteriores son Rusia. Carente del apoyo foráneo, este grupo aunque sin desearlo, se ha visto obligado a aceptar, la necesidad de corregir su curso, en el plano de tomar en mayor consideración los intereses nacionales e independencia de Rusia.

Sin embargo, no vamos a olvidar que la actual “élite” de Rusia, igual que antes, aspira ser parte del mundo imperialista, dispuesta a vivir de acuerdo a sus leyes y actuar al unísono con él. Esta “élite”, al igual que antes, duerme y se ve admitida a los “mil millones de oro”, pero sólo en calidad de miembro, con igualdad de derechos.

Durante 15 años, la administración rusa no puede lograrlo. El occidente la mantiene en el recibidor, pretende imponer sus condiciones, no pierde ocasión para aprovecharse de su debilidad. Veremos, cuanta decisión le bastará al poder de hoy, marchar por el camino del restablecimiento de la independencia de Rusia. El conflicto de Osetia del Sur, es la primera golondrina, prueba de la fortaleza del gobierno ruso. Esta prueba tuvo lugar, gracias a la presión de las fuerzas patrióticas y el amplio apoyo popular, pero nos esperan tiempos más complicados aún.

Es hora, en particular, de revisar la política exenta de sistema y de principios respecto a Ucrania. No se puede permitir el ingreso de Ucrania en la OTAN y la salida de este bloque enemigo a la línea Kursk-Don-Krasnodar con la perspectiva de su prolongación al Cáucaso. En Kiev hoy dirigen fervientes nacionalistas, descendientes de los traidores Mazepa y Banderi, éste último, servidor de los alemanes en la Segunda Guerra Mundial. La conservación de su poder en Ucrania, es un peligro mortal para Rusia. No se le puede permitir a los nacionalistas ucranianos quebrar los destinos de millones de rusos radicados en Ucrania. No se le puede permitir, empujar los pueblos de Ucrania al yugo de la OTAN. No se puede permitir que las botas de la OTAN pisoteen Sevastopol y Crimea, Donbass, Jarkov y Odessa. Vamos a exigirle al Kremlin una actitud en principio nueva en las cuestiones de Ucrania, y acciones bien pensadas y agresivas. Estoy seguro que podremos levantar el pueblo de Rusia y de Ucrania para apoyar ese curso.

Se exige una corrección de principio, en nuestras relaciones con la OTAN y la UE. Es hora de dejar de engañarnos y hacer ver como si éstas fueran organizaciones absolutamente diferentes. En realidad, se trata de diferentes placas para la unión de los mismos países imperialistas. Y por regla, ellos actúan

de acuerdo los unos con los otros. El último ejemplo que lo demuestra con evidencia, es su apoyo a Saakashvili, a su régimen, a sus pretenciones territoriales. Claro está que entre ellos hay divergencias sobre, cómo es más conveniente proceder en los asuntos con Rusia. A propósito, estas divergencias, comenzaron a manifestarse de modo preciso, después que Occidente se topó

con el decisivo rechazo por nuestra parte en el Cáucaso. Pero en cuanto a la necesidad de conservar Georgia en calidad de puesto avanzada de la política de Occidente contra Rusia en el Cáucaso, ni entre los EE.UU. y la UE, ni dentro de la propia UE, en esencia, no existen divergencias. Y nuestro gobierno no debe ilusionarse, presentando lo deseado por real, elogiando lo que parece ser, un enfoque constructivo europeo, a diferencia del atlántico. El autoengaño en la política siempre es desfaborable.

No necesitamos el poderoso puño europeo en el semblante de la Unión Europea, cerca de nuestras fronteras. Ese es un vecindario peligroso. No necesitamos esa cooperación con la OTAN, la cual cuando menos lo esperes, puede desembocar en la llegada de su ejército a Rusia. No necesitamos participar en la “pacificación” agresiva, bajo la conducción de los EE.UU. y de la OTAN, en diferentes regiones del planeta. No necesitamos a la OTAN y la UE bajo máscara de pacifistas, en Abjasia y Osetia del Sur, junto al Cisdniester y en Crimea. Se sabe el papel negativo que jugaron en los Balcanes.

Nuestros aliados naturales son los pueblos de la ex – URSS. Debemos llevar la cuestión, al restablecimiento de la unión opcional de nuestros países y no limitar la política rusa en los territorios de la CEI a la conservación de ciertos valores “de civilización y cultura”, y de amistad personal con los dirigentes de estos estados, independientemente de la política que llevan a cabo, con relación a Rusia.

Nuestros aliados naturales son también los países de Asia, América Latina y Africa, que tienen problemas similares a los nuestros en sus relaciones con los “globalistas” y que necesitan una Rusia fuerte, el renacimiento de su política exterior independiente y su poderío, para contrarrestar a los que aspiran dominar el mundo.

No hay que ilusionarse con la retórica recia de la política exterior de la dirigencia de Rusia. En realidad, las autoridades rusas todavía no han decidido

definitivamente, como seguir actuando: levantar las manos o bajarlas, rendir los intereses nacionales o probar defenderlos contrariando la presión de Occidente.

Para defenderlos hay que apoyarse en el pueblo. No obstante, es mucho más fácil y habitual prolongar la entrega, bajo las voces y aplausos de aceptación de un grupo de compradores de billeteras gordas y su entorno. Quién ganará la encuesta, lo demostrará el futuro. En caso de nuevos retrocesos, de antemano se entrevé el triste final para el poder actual y para Rusia.

Como resultado del complejo entrelace de los factores internos y externos, se forma una nueva situación para la labor del partido. Hay que procurar de aprovecharla al máximo para activar nuestra participación en el desarrollo de la política exterior.

Ahora, hasta para un niño es evidente, que la situación internacional de Rusia, en sumo grado la define su poderío o su flojedad. Cuando un país es fuerte, lo respetan y toman en cuenta sus opiniones. Cuando es débil, lo acorralan, humillan y saquean. Es hora de acabar con la política de enemistad y odio, erigida en la venta de las riquezas nacionales y saqueo de los trabajadores. Hay que desenmascarar resueltamente sus apologistas, hay que empezar, seriamente la reanimación de la industria, la economía agraria, el ejército, la ciencia, la cultura y educación. El poder actual de Rusia, o bien realiza este giro, o resultará en la zanja de la historia.

Una vez más quiero subrayar: el patriotismo y el antisovietismo, son absolutamente incompatibles. Miren el calendario, señores demócratas …..

La guerra civil terminó hace 70 años. Y ustedes subieron a su “tachanka” (carruaje ligero con ametralladora) en agosto de 1991, ametrallan sin cesar, los

cimientos del histórico sistema estatal. La Revolución de Octubre y la Gran Victoria, colocaron a Rusia en el centro de la política internacional, le garantizaron el estado de potencia mundial. Mientras que vuestra “perestroika” y “reformas”, bajaron el país al nivel de estado en desarrollo. Y sólo les queda repetir: durante 70 años de Poder Soviético hemos ido por un camino equivocado. Ibamos por el debido camino, precisamente el debido, hacia las alturas de la justicia, del poder popular y de la soberanía.

Actividad internacional del PCFR

En el período de revisión, el PCFR incrementó considerablemente su actividad en las cuestiones internacionales, de manera cada vez más sonora y decidida, empezó a anunciarse como factor que pretende participar, de forma real, en la formación de la política internacional de Rusia. Nuestra línea pétrea y firme, favoreció el hecho de que el Kremlin se ha visto obligado a adoptar la resolución sobre el reconocimiento de Osetia del Sur y Abjasia. En esto es un indudable mérito del partido y de sus representantes en la Duma Estatal. Las activas actuaciones del PCFR, obstaculizó seriamente la incursión de la OTAN a nuestro territorio, obligando al poder de Rusia, cambiar de lugar y postergar las maniobras con los ejércitos de este bloque. En colaboración con el Partido Comunista de Ucrania y con las organizaciones patrióticas de Crimea, se logró frustrar las maniobras de la OTAN en esta península y obligar que los barcos de los EE.UU. se marcharan antes de plazo, de los puertos de la península.

Nuestros diputados son miembros de 11 delegaciones permanentes en organizaciones parlamentarias internacionales y regionales, y juegan allí un papel considerable. El PCFR fue uno de los principales iniciadores de acciones,

las cuales contrarrestaron la histeria anticomunista en la Asamblea parlamentaria de la UE. Como resultado, fue torpedeado el intento de endemoniar el comunismo, dotarlo de una imagen fascista y luego desplegar un ataque masivo al movimiento comunista en todo el mundo. Nosotros cogimos de las manos a los provocadores y mercenarios. No obstante, los intentos no se acabaron. Ellos continuarán en relación con el 70 aniversario del acuerdo soviético – alemán, de no agresión, del año 1939. Los anticomunistas de todo el mundo proyectan una seria provocación, inspirada, financiada y coordinada desde los centros estadounidenses, de la OTAN y europeos. Debemos darle un rechazo decisivo a esa provocación. Para ello contamos con el amplio apoyo solidario de los comunistas y fuerzas de izquierda de otros países.

En condiciones del aumento de la crisis global del sistema capitalista e incremento de los movimientos de protesta, hay que partir del hecho, que los regímenes dirigentes de los principales países imperialistas, van a tomar nuevas medidas, para limitar la influencia de los partidos comunistas y de izquierda. Intensificarán su persecución, y pueden recurrir a represiones de sus dirigentes.

Sus indicios están a la vista. En la república Checa se prohibió la Unión de la Juventud Comunista. Hace más de dos años que se prolonga el juicio contra la dirección del Partido Comunista de Hungría. En Polonia se renovó también el proceso contra el ex presidente y primer secretario del POUP, Wojcieh Jaruzelski, proceso de agresivos matices anticomunistas. En Letonia, Estonia, Lituania, Polonia, Hungría y república Checa, no finalizan los intentos de igualar el comunismo al fascismo en el orden legislativo. Los dirigentes ucranianos y de las repúblicas del Báltico, abiertamente glorifican a los adeptos de Benderi y otros colaboradores de los hitlerianos, como a luchadores contra el comunismo. Esto nos exige particular advertencia y el paso a las acciones. Nuestro movimiento debe pasar de la defensa a la determinante ofensiva contra nuestro enemigo.

La situación es favorable para ello. La posición de las fuerzas comunistas y de izquierda se reforzó, considerablemente, a nivel internacional y regional. Estas fuerzas reciben el apoyo de amplias masas populares. Las elecciones al parlamento y a los órganos locales del poder, nos traen nuevos testimonios de ello. Esto acontece en Brasil, Venezuela, Grecia, India, Portugal, R. Checa, Shri-Lanka, Alemania, Holanda, Dinamarca y Noruega. En Chipre, el líder del Partido Democrático Tassos Papadopolos, Demitris Christofias, fue elegido presidente del país. En Bolivia, Nicaragua, Chile y Ecuador al poder llegan las fuerzas que llevan a cabo un curso antiimperialista en la política interior y exterior. En el Cercano Oriente, los comunistas y fuerzas de izquierda juegan un papel sustancial en la resistencia a la política de los EE.UU. e Israel, en el desarrollo del movimiento de solidaridad con el pueblo palestino.

Todo esto le plantea a nuestro partido nuevas tareas, de mayor magnitud y responsabilidad, respecto a la cooperación con nuestros correligionarios y aliados en el extranjero, y al establecimiento y fortalecimiento de las relaciones con ellos. En este plano el CC del PCFR ha realizado una significativa labor. Cabe señalar el preparado por nosotros: “Memorandum sobre los objetivos de la lucha contra el imperialismo y la necesidad de condenar sus delitos”, en la Conferencia internacional de Moscú,

consagrada al 60 Aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria. En ella participaron representantes de 30 partidos comunistas de la CEI y de Europa. En el año 2007, el principal acontecimiento para el movimiento comunista y de los trabajadores, ha sido la conmemoración del 90 Aniversario del Gran Octubre.

En los actos de Moscú y Minsk, organizados con ese motivo, participaron 83 partidos comunistas y de los trabajadores extranjeros. En calidad de miembro permanente del Grupo de trabajo, del cual forman parte 17 partidos comunistas, que gozan de autoridad, el PCFR se presenta como iniciador y organizador activo de encuentros con los partidos hermanos y con uniones políticas. Trabaja con energía la Union de partidos comunistas formada en el territorio de la ex URSS.

Estamos dispuestos tambien incrementar y profundizar las relaciones bilaterales con otros partidos, intercambiar informacion y experiencia de trabajo, desarrollar los contactos con sus parlamentos, con personalidades del gobierno y politicas, y a su vez, ayudar a nuestros amigos y aliados acordar relaciones con los politicos rusos y en la difusion de informacion de sí mismos y de sus países.

Correlación de las fuerzas de clases en la sociedad

Compañeros, ahora permítanme exponer como vemos la estructura de clase, de la sociedad rusa.

La estructura social de clase, de la Rusia contemporánea todavía no se consolidó. Después de los golpes de estado de los años 1991 y 1993 la sociedad cambió considerablemente. Surgió una nueva clase explotadora, la cual no teníamos en nuestro país, después del año 1917. La clase obrera y campesina

fue completamente destituida del poder político y por la fuerza, se le quitó la propiedad social.

La clase dirigente esta representada por la unión de oligarcas con la nueva burguesía y altos funcionarios, propietarios de la parte fundamental de los medios de producción y del poder real. Esa clase surgió como resultado de los golpes de estado y la delincuente usurpación de la riqueza social. No obstante, representa una insignificante minoría de la población del país. Los ricos y muy ricos en Rusia no son más del 3 % de la población. Pero después del año 1993, creció bruscamente la capa de funcionarios-empresarios, quienes objetivamente, forman parte del grupo de dirigentes. En término medio, esta clase, con el personal a su servicio, constituye el 12 – 15 % de la población.

Simultáneamente, la cúspide dirigente no es homogénea. Su parte compradora y oligárquica se integró firmemente en los “mil millones de oro”, realizó allí los capitales saqueados, e incluso se trasladaron a Occidente con residencia definitiva. Esta parte considera nuestro país, sólo en calidad de campo de acción para finalizar su descarado saqueo y relaciona su futuro no con Rusia, sino con su propio arraigamiento en la oligarquía mundial. De aquí proviene la antinatural política económica y social, que conlleva a la destrucción del país y de su economía nacional.

Para el componente de la línea de fuerzas burocráticas de nuestra “élite”, la entrada a Occidente está cerrada o enormemente dificultada, y a veces, es incluso peligrosa. Recordemos la detención de altos funcionarios rusos en el extranjero, el bloqueo de sus cuentas bancarias, la acusaciones presentadas a altos funcionarios, relacionados con las acciones de fuerza en Chechenia y en el Cáucaso en general. El ejemplo de Yugoslavia, el trágico destino de los presidentes Miloshevich y Karadzhich, es por todos conocido. Es posible que por eso, parte de la “élite” comenzó hablar de patriotismo, intentando asegurarse y asegurar sus capitales, de sus aliados en Occidente, más rapaces aún que ellos mismos.

En los últimos años, en el país se originó y fortaleció, el tipo ruso de bonapartismo. Este régimen se formó como resultado de una aguda lucha por el poder entre los clanes oligárquicos. Este trata de balancear entre el capital comprador y la mayoría de la población, saqueada por ese capital, y sus serviles funcionarios. Al igual que cualquier otro régimen bonapartista, él por su naturleza, en primer lugar es inestable; en segundo, no es capaz de resolver, con éxito, los enormes problemas que afronta el país. En el mejor caso, puede atreverse a ciertas soluciones parciales, las cuales sólo empujan la enfermedad más al fondo, por eso trata continuamente de escabullirse, ocuparse de demagogia y de engañar al pueblo, así como a sus verdaderos amos.

Se ha difundido la opinión de que el tandem Medvédev – Putin es un invento astuto con el fin de mantener el control del país. Se considera que Putin,

a espaldas de Medvédev y de hecho, con su consentimiento, sigue dirigiendo Rusia como antes, y al mismo tiempo conserva la posibilidad de regresar al trono presidencial.

Sin embargo, se considera que esta es una visión simplificada. En todo caso, resulta difícil creer que Putin, que podía haberse quedado en el poder el tercer período, revisando la constitución, se negó hacerlo, sólo por nobleza y fidelidad a la letra de la ley.

La gente informada, incluso Hnri Kissinger, amigo de nuestro ex presidente, considera que en realidad, tuvo lugar una lucha compleja, resultado de la cual Putin prefirió no seguir siendo presidente. Se sabe que él suscita una creciente desconfianza en Occidente. También hizo a tiempo, pisarle los callos a muchos oligarcas.

Por todos los indicios, la rivalidad en la cúspide rusa no decrece, sino que se desarrolla. Se está llevando a cabo una lucha por la repartición de la influencia y del poder. Su resultado no se entrevé. Sólo es evidente que las agrupaciones en lucha, no son lo suficientemente fuertes para vencer la una a la otra. El poder actual es inestable. Chocando reiteradamente entre sí, los grupos en contienda, habrán de buscar apoyo fuera de su estrecho círculo actual. Es de interés para las fuerzas opositoras aprovechar esta situación, ante todo, para disminuir la influencia de las estructuras compradoras, infringir la unidad en las filas de la élite en el poder, y al fin de cuentas, para sacar el país de la crisis, mediante el cambio de poder.

Si en el país surge una situación revolucionaria, y ésta indefectiblemente surgirá,si se prosigue el curso actual, la pregunta clave será, quién y qué fuerzas encabezarán el proceso de transformaciones y en qué dirección éstas serán orientadas.

Mientras tanto, las fuerzas sociales, capaces de destituir al grupo que actualmente dirige el país, por ahora se encuentra en proceso de formación.

La inmensa mayoría de la población, la constituyen los trabajadores asalariados, así como los empresarios pequeños, los cuales se someten a presión y humillación. El complejo de leyes adoptadas para proteger los intereses de los oligarcas, transfiere al pueblo todo el peso de la política del poder. El descontento con la situación existente es grande y continúa aumentando.

No obstante, las capas subyugadas de la población, artificialmente se mantienen en situación de apatía y de temor por su futuro. Los trabajadores, han perdido, en gran medida la conciencia de clase. Son objeto del terror informativo y propagandístico, y la gente activa, objeto de persecuciones policíacas. El Código Laboral arrastrado a la Duma estatal por los diputados de “Rusia unida”, restringe el aprovechamiento del arma principal de los trabajadores, la huelga.

La clase obrera, disminuyó considerablemente su cantidad, debido a la política de deindustrialización. También se redujo su concentración. El número de grandes empresas bajó considerablemente. Estas se someten a divisiones en múltiples empresas pequeñas. Correspondientemente también se dividen los colectivos laborales. Se denigra el nivel de cualificación, preparación profesional y política. Con frecuencia se practican los contratos a corto plazo, que permiten mantener a los obreros en el temor de perder el trabajo, destruyendo así, los colectivos de los trabajadores. A los obreros de diferentes nacionalidades los azuzan unos contra otros. Es decir, el grupo de dirigentes, “nuevos amos de la vida”, cumplen una serie de medidas, para no permitir la restauración del papel de la clase obrera, como fuerza social influyente.

Nosotros, luchando por el restablecimiento del potencial industrial del país (lo cual favorece el renacimiento de la clase obrera), simultáneamente, debemos resolver el problema de acercamiento a los trabajadores y a sus organizaciones que renacen, en forma de sindicatos independientes. Nuestra meta estratégica es, llevar al ambiente laboral la conciencia de clase y armarlo con objetivos políticos. También aquí, el partido tiene un campo ilimitado de trabajo.

En las aldeas devastadas, el campesinado se encuentra peor aún. Éste ha sido esencialmente descalificado y depolitizado. Cada vez con mayor frecuencia, los campesinos carentes de tierra, se tornan en jornaleros agrícolas, de los ocupantes de las tierras. Tanto más, dependen de los funcionarios locales, quienes pueden complicar la vida del aldeano, que manifieste signos de actividad política. Para esto se utiliza el chantaje con cuestiones que tienen importancia vital para los campesinos: abastecimiento de combustible para el invierno; transporte para ir a los hospitales; retenciones en la expedición de certificados; problemas de colocación, siendo el paro muy alto en las aldeas.

La parte más activa del campesinado, en el plano económico y político, es la juventud y la gente de edad media, los cuales se ven obligados a migrar a las ciudades, donde muy pronto se tornan lumpen, o se incorporan a las filas delictivas. En las aldeas quedan los ancianos, sobre todo los susceptibles al chantaje de las autoridades locales. De aquí la paradoja, cuando la parte más desdichada de la sociedad, el campesinado, durante los últimos años parece apoyar al poder usurpador.

La orientación del programa de nuestro partido y los intereses vitales de los campesinos, coinciden plenamente. Potencialmente, el campesinado es nuestro gran aliado y apoyo. Hay que buscar nuevas formas de trabajo con él, que tengan en cuenta la difícil situación de la aldea, la dependencia de sus habitantes de los nuevos terratenientes, en el semblante de los propietarios de la tierra y la burocracia. Promover más enérgicamente el paquete de leyes que apoye la aldea, preparado por nuestros diputados.

Trabajar de forma más activa por la admisión de los campesinos al partido.

Quiero citar un ejemplo interesante. Después que el Partido Agrario anunció su integración con “Rusia Unida”, el presidente del Koljos que lleva el nombre de Cherniajovsksi, del distrito Lvovski de la región de Kursk S.I. Fomín, tomó la decisión de salir del Partido agrario, 35 miembros del Partido agrario, siguieron su ejemplo y pasaron al PCFR. Ahora en la aldea Krom Biki, apareció una célula base de nuestro partido.

La parte substancial de nuestra sociedad, la constituye la capa pequeño burguesa, que no se ocupa de la producción, sino del comercio intermediario y de trabajo en la esfera de servicios. En el aspecto político y económico, esta capa ocupa una posición de dualidad. Por una parte, aspira ser parte de la clase burguesa dirigente, y por otra, se somete a una potente presión por parte del corrupto aparato estatal y del criminal, lo cual lo hace aliado potencial de los obreros y campesinos. Debemos luchar con ella y por ella. Es necesario explicar y demostrar con hechos, que precisamente los comunistas pueden garantizar la libertad real, de la iniciativa empresarial. Por muy paradójico que parezca, con frecuencia, los representantes más activos del empresariado pequeño y medio, votan por el PCFR. Estamos obligados no sólo de estudiar ese fenómeno, sino de ir al contacto con esta capa, de forma más activa.

Los intelectuales, que con tanto tesón exigían libertad a finales de los años 80, fueron a servir a la actual agrupación gobernante. En particular, esto se refiere a la intelectualidad creativa, gran parte de la cual ocupó una posición francamente antinacional. Es que no son los oligarcas y funcionarios los que crean las películas cinematográficas y los programas de televisón, los que escriben artículos y que tergiversan groseramente la historia de nuestro país. Los que favorecen la violenta destrucción de las centenarias tradiciones del colectivismo, implantan el culto al consumismo e individualismo. No, estos son los “ingenieros de almas humanas” de ayer, transformados en estañadores de almas, que por limosna, glorifican y fortalecen el actual régimen inhumano. Se comprende, que buena parte de la intelectualidad creativa, encontró fuerzas para contrarrestar la destrucción de Rusia y nosotros debemos apoyarle de forma decisiva.

No se debe ignorar, el hecho de que la mayoría de los miembros de diferentes comisiones electorales son maestros y profesores de las escuelas, colegios técnicos y de establecimientos de enseñanza superior. Buena parte de ellos, conscientemente participan en la masiva falsificación de los resultados electorales. Esto desmoraliza a toda la sociedad.

No obstante, entre los intelectuales existe un enorme potencial para fortalecer las posiciones de nuestro partido. Precisamente la intelectualidad cientifico – técnico concentrada en las ciudades científicas, demuestra el nivel más alto de apoyo al PCFR, en las elecciones.

Nuestro deber es transformar este apoyo pasivo, en un apoyo real activo.

Con más audacia debemos promover sus representantes, candidatos a diputados a todos los niveles.

Simultáneamente, en la sociedad aparece una numerosa capa marginal, de los ex obreros, campesinos, intelectuales, empresarios saqueados, los expulsados de la vida, que involuntariamente sostienen al poder o partidos engañosos como el Partido Liberal Democrático de Rusia (PLDR). La historia demuestra, que esta capa de la sociedad, no apoya a quienes tratan de defenderles, sino a los ricos y a los envestidos de poder. Para influir sobre esta gente extraviada y desdichada, los comunistas debemos hablar con ellos en una lengua comprensible, manifestar energía, firmeza y convicción en el éxito.

De manera que la actual estructura social, tiene un carácter complejo y oscilante. De aquí, el ánimo político inestable de gran parte de la población.

Por una parte, muchos esperan intercalarse en el sistema económico actual, o por lo menos, adaptarse al mismo. Por otra, crece el descontento por la propia situación y el entendimiento de que con este poder, el futuro de la inmensa mayoría, no tiene perspectivas. Por efecto de la superexplotación y la indigna injusticia social, se fortalece la consciencia de clase.

No hay dudas que nuestros evidentes aliados, como antes, continúan siendo, el proletariado industrial, el campesinado y la intelectualidad trabajadora. Objetivamente, también son nuestros aliados las nuevas capas de pequeños empresarios, trabajadores de la esfera de servicios y el llamado proletariado de oficinas, también sometidos a la explotación como el proletariado industrial.

Sigue conservando peculiar importancia, la labor con los jubilados.

No obstante, resulta ingenuo hacer hincapié en su nostálgico ánimo. Si, ésta es una gran generación, que soportó sobre sus hombros el peso de la guerra y la reconstrucción ulterior a la misma. Precisamente esta generación, creó una gran potencia, la URSS. Sin embargo, hoy día, los jubilados se someten a una potente presión por parte de las autoridades. Debido a su situación, en particular, de soledad, se someten, fácilmente a la sugestión de la televisión y de diferentes dádivas. Y por costumbre, obedecen al poder.

Estamos obligados a estudiar el estado de ánimo de cada uno de los grupos sociales, para atraerlos a nuestro lado, y reaccionar con exactitud, a cada acción del poder, que se ocupa de manipulaciones sociales.

Fortalecimiento del partido

Según ya hemos señalado, la situación del partido después del X congreso, se ha corregido en muchas cosas. No obstante, no podemos ocuparnos de egolatría. Debemos, con mayor autocrítica, evaluar los lugares débiles de nuestra actividad y señalar cómo superarlas.

Debemos desarrollar la crítica y autocrítica, las cuales previenen la “jactancia comunista” y el apartamiento de los dirigentes de las masas partidarias. Lenin enseñaba a los comunistas ver “la diferencia entre las disputas y crítica de un dirigente, y la crítica de las obligaciones para cada miembro del partido, pero en forma abierta y directa, destinada a los órganos centrales del partido, y no la crítica encubierta, particular y de círculo”.

La crítica y autocrítica están al servicio de la igualdad de los compañeros en el partido y del fortalecimiento de su unidad ideológica y de organización. En cuanto al barnizado de la situación real en una serie de organizaciones del partido, es un gran peligro, dado que no permite a la dirección del partido, tener una idea exacta de la capacidad combativa de una u otra organización.

Se comprende, que la responsabilidad la debe asumir el Presidente y el Presidium del CC del PCFR, que no siempre realizaron el debido control del cumplimiento de las resoluciones, no se ocuparon del “tratamiento” profiláctico

de los casos con evidentes signos de putrefacción. En particular, esto se refiere a las secciones del partido de Sverdlovsk, Tomsk, Kamchatka, Kabardino-Balkaria, y a la situación de la organización de Kemerovo, donde la enfermedad estaba tan descuidada, que hemos tenido que tomar medidas extremas.

Nuestro primer y más importante objetivo, es el fortalecimiento de la organización y la ideología del partido.

Hoy día, la cantidad de afiliados al PCFR es de 160 mil comunistas aproximadamente. Partidarios activos del partido, más de 4 millones. En el PCFR se instaura el instituto de organizadores del partido. Su número es de 23 mil personas. Actúan organizaciones del konsomol y de pioneros.

Una serie de organizaciones regionales, entre ellas la regional de Moscú, Osetia del Norte, Bashkiria, Murmansk y de Mariysk, lograron el cumplimiento de las resoluciones del Comité central, sobre el ingreso anual, a las filas del PCFR, no menos del 10 % de sus afiliados. Al mismo tiempo, en varias organizaciones, ha menguado seriamente su cantidad. Daguestán – en 687 y Krasnodar – en 413. Es injustificable que en varias ciudades grandes, sobre todo de San Peterburgo y Ekaterinburgo, las organizaciones del partido sean poco numerosas.

En el plano de organización, es preciso resolver dos grandes problemas: aumentar el número de miembros del partido y elevar la efectividad de sus acciones.

Nos preocupa el problema de la edad de nuestro contingente. La mayoría de nuestros activistas, tiene por encima de los cincuenta años. En cuanto a la juventud de hasta 30 años, en el mejor de los casos constituye el 5 – 7 %. ¿Acaso hay que hablar del peligro de esta tendencia para el futuro del partido? Con esta composición longeva de hoy, al partido le será difícil actuar, en caso de agravarse, indefectiblemente, la situación en el país.

¿Dónde está la raíz del problema? Se comprende que hay sabida apatía política en la sociedad, también hay intentos del poder de amedrentar o comprar a la juventud activa, incorporarla a las filas de organizaciones falsas del tipo de los “Nuestros”. Pero el problema fundamental consiste, en que no se tornó en principal preocupación, para las organizaciones y sus dirigentes, atraer a la gente joven al partido.

En algunos sitios, la cantidad numérica de la organización la garantizan las “almas muertas”, que ni siquiera pagan las cuotas, y ni hablar de su participación activa en la lucha política. También hay hechos, cuando en lugar de la búsqueda y preparación de jóvenes combatientes, se ocupan de mixtificación, entregando carnets del partido a gente, que muy pronto se olvida de su ingreso al partido Comunista.

Al mismo tiempo es evidente, que el partido atrae a la juventud. Eso lo confirma la gran cantidad de gente joven en nuestras demostraciones, en los encuentros preelecotorales y piquetes. No obstante, en algunos lugares, se dan casos que a gente joven y enérgica, le niegan el ingreso al partido o la expulsan. Sí, la juventud es ahora otra, ella no ha pasado la escuela soviética, habla una lengua diferente y propone otro algoritmo de acción. Esto suele provocar irritación en los compañeros mayores, de aquí las conclusiones de carácter represivo. Y, desde hace dos años, esto sucede en la organización del partido de la región de Kurgan. Hay hechos, cuando los veteranos, que constituyen la mayoría de la organización del partido, rechazan a la juventud.

Aquí, la dirección del PCFR, debo reconocerlo en calidad de autocrítica, se trabaja poco. El Presidium y el Secretariado del CC no deben sólo observar, de forma pasiva, como se procede con los comunistas honrados. La dirección del partido está obligada a reaccionar seriamente, cuando se reprime la iniciativa. De otra manera, no iremos muy lejos.

Necesitamos la experiencia vital y la firmeza de las generaciones mayores, y también la energía creativa y la osadía de la juventud. Sólo esta amalgama nos permitirá lograr la realización de los objetivos, en los cuales nos hemos iniciado. Repito: debemos atraer al partido a la juventud, enérgica y luchadora, y gente de edad media, y esto debe convertirse en problema de todas las organizaciones del partido. Este es el criterio más importante, por el cual vamos a valorar la actividad de los comités del partido y a sus dirigentes.

Hoy podemos señalar satisfachos, que han transcurrido con dignidad, los cambios de dirección en las secciones de Udmurtia (Sapozhnikov N.I. – Bodrov V.P.), región de Samara (Romanos V.S. – Leskin A.V.) y región de Rostov (Kolomeitsev V.V. – Kolomeitsev N.V.). Por otra parte, procediendo a la renovación de cuadros, es preciso también tener en cuenta el peligro de los ánimos carreristas. Después que las elecciones a los órganos legislativos de diferentes niveles empezaron a realizarse por listas de los partidos, al figurar en los primeros lugares de la lista del PCFR garantiza, en gran parte, el puesto de diputado. Es aquí donde surge el deseo de aprovechar el “ascensor del partido” con fines codiciosos. En esto ya nos hemos quemado. ¿Cómo oponerse a ello? El criterio es único, prueba con hechos y calificación colectiva.

Hay que elevar el papel de la Comisión de cuadros y de la Sección del trabajo del CC del PCFR. Durante los últimos años, las encabezan dirigentes con experiencia, activos y con autoridad: Romanov V.C. y Rashkin V.F.

Ellos han trabajando a consciencia sobre la preparación de cuadros de reserva.

Pero hoy, hay que hacer hincapié en la elección e incorporación al trabajo activo, a la juventud. En esto, guardamos esperanzas en el komsomol y su líder

Afonin Yu.V. Debemos siempre mantener a los jóvenes en nuestro campo de visión, en particular, los que ya se mostraron en la lucha, apoyarlos y en caso necesario, orientar y corregir, pero favoreciendo su crecimiento político y espiritual. Con mayor audacia, hay que promover a tareas dirigentes y a diputado a las mujeres. Ayudarles a desarrollar el movimiento femenino en todas las localidades, y a fortalecer sus relaciones con el partido.

Al mismo tiempo, considerando nuestra propia experiencia y la amplia experiencia de los partidos hermanos, es indispensable pensar también sobre la creación de un sistema de seguridad interna del PCFR, para no tener que agarrarnos de la cabeza, como sucedió entonces, cuando empezaron a salir los “topos”. La vida demuestra, que el peligro de infiltración en nuestras filas de elementos ajenos, o simplemente provocadores, “agentes de influencia”, así como el peligro de degeneración de ciertos dirigentes, se conserva. Debemos ser precavidos.

Un valioso papel en la preparación del reemplazo, pueden jugar los miembros del komsomol y de las organizaciones juveniles del partido. No obstante, no se le presta la debida atención. Se pueden contar con los dedos, las organizaciones regionales del partido, donde existe una organización del konsomol fuerte. Más aún, incluso la juventud que se ha distinguido en acciones, con frecuencia, se continúa manteniéndola “en recados”, ignorando o veces, deprimiendo sus iniciativas. Los jóvenes miembros del partido comienzan a desilusionarse, porque el formalismo del trabajo del partido los repele. Ellos necesitan acciones concretas. Y eso también lo necesita el partido. Pero lamentablemente, lo mismo que antes, en una serie de organizaciones predominan los modales burocráticos y una sorda oposición a nuevas formas de lucha.

El trabajo político, es ante todo, creativo. La propia vida nos exige apartarnos de los esquemas, creados en los tiempos cuando el PCUS era partido del poder. Nosotros estamos en la oposición. Hay que despojarse de los dogmas oficinistas y asimilar nuevas formas de influencia sobre las masas, de otro modo, no obtendremos el apoyo del pueblo. Es absolutamente inadmisible, el maligno y vergonzoso vicio de la dualidad. No se puede decir en el Comité central una cosa, apañándose con la opinión de los comunistas, y al volver a sus lugares, virarlo todo de pies a cabeza. En un partido de oposición, la disciplina puede ser sólo consciente y las relaciones éticas y nobles. ¡Sólo el sentimiento de responsabilidad y compañerismo, en concordancia con la creatividad política de las masas del partido, pueden transformar el partido, en una fuerza política unida y poderosa!

Democratizar el partido, es uno de nuestros objetivos más importantes. La dirección del PCFR, tiene la obligación de mostrar el ejemplo de una relación profunda con las masas del partido. Es inadmisible la práctica, de que los miembros del Presidium y del secretariado del CC viajen a las secciones regionales, sólo cuando estas ya empiezan a arder. Los dirigentes del partido, tienen la obligación de estar siempre en la cresta de los acontecimientos en el lugar, y ocuparse no de “apagar el incendio”, sino, y ante todo, de prestar ayuda práctica, estudiando y difundiendo la experiencia útil.

La disciplina ejecutiva, el control del cumplimiento de las resoluciones del congreso y de las reuniones plenarias del partido, al igual que antes, deben estar en el centro de nuestra atención. Es inútil adoptar las mejores resoluciones, si no se cumplen. Posiblemente hay que pensar en crear en el CC del partido una estructura especial, para garantizar esta importante orientación del trabajo.

En lo que respecta a la capacidad combativa del partido, en una serie de organizaciones esboza la tendencia secreta de colaboración con la administración local. Esto es sobre todo evidente cuando se estudia el presupuesto. Estos compañeros regañan a gusto “al régimen antipopular”, que está lejos, en Moscú, pero temen decir una palabra en contra de la administración local. Es que la autoridad del PCFR se construye, precisamente en la capacidad de responder, de forma decidida, a las acciones que restringen los intereses de personas o grupos concretos.

El movimiento de protesta, es uno de los instrumentos más importantes de la lucha política, y en esa dirección se ha hecho bastante. Con regularidad se reúnen los promotores de acciones de protesta, que ya organizaron muchas brillantes acciones nacionales.

Pero hay que reconocer, que este movimiento se desarrolla, en muchas ocasiones, de forma espontánea, a veces sin nosotros. No siempre podemos iniciar acciones de protesta. Pero si éstas surgen, los comunistas están simplemente obligados a determinar, inmediatamente, su relación a las mismas y de participar en ellas. Dirigidos por los legados de Lenin, debemos ir allí donde están las masas.

Hoy, son promotores del movimiento de protesta del PCFR, alrededor de 30 organizaciones. Mientras tanto, en el país hay cientos de organizaciones sociales, muchas de las cuales tienen carácter de protesta. Pero incluso en los grupos de “no protesta”, se concentra no poca gente activa, precisamente allí está la reserva para ampliar la cantidad de seguidores, quiere decir, futuros miembros del partido.

Debemos admitir que trabajamos poco con las organizaciones sociales. Muchos de nuestros dirigentes tienden a encerrarse en el ambiente del partido valiéndose del principio: “quien no está con nosotros, está en nuestra contra”.

¡Esto es inadmisible! Debemos trabajar con todos. Es entonces, que percibiendo nuestro activo apoyo, ellos también nos apoyarán. Si el apoyo principal para nosotros son los trabajadores, y pretendemos representar sus intereses, estamos obligados a trabajar con sus organizaciones.

En particular, esto se refiere a los sindicatos. Claro, que la cima de los sindicatos “oficiales” en el semblante de la Federación de Sindicatos Independientes de Rusia (FSIR), se convirtió en sirvienta de la clase dominante. No obstante, el hecho de que empeoran de forma permanente, las condiciones de vida y trabajo, empuja a los trabajadores hacia la lucha por sus derechos. De aquí la aparición de sindicatos independientes. Por ahora estos están en la fase embrionaria. Pero ya es un signo del retorno de la clase obrera organizada, de nuestro principal aliado estratégico, a la arena política.

Tenemos experiencia de interacción con los sindicatos combatientes, tales como los sindicatos de la empresa «Ford» en la región de Leningrado. Hemos apoyado la huelga de los mineros en Sverdlosvsk y la de las brigadas de maquinistas ferroviarios en la sección de Moscú, de la línea férrea Gorky, ayudamos a la formación del sindicato en la empresa automovilística de Taganrog. Nuestra fracción firmó un acuerdo muy importante de colaboración recíproca y apoyo, con el sindicato de aviadores.

No obstante, muchos de los órganos del partido, todavía no consideran esta labor prioritaria. Esta labor no es nada fácil, dado que en la masa laboral no prevalece todavía la consciencia de clase, y con frecuencia, los líderes de los obreros no quieren «meterse en política», limitándose a los problemas del pago salarial y de las condiciones de trabajo. Pero la feroz explotación por parte de la burguesía y la crueldad de su aparato policial, empuja a los trabajadores hacia nosotros. Es preciso ir a su encuentro con más energía por nuestra parte.

Mientras tanto, incluso la propuesta hecha en la Reunión plenaria del CC en marzo de este año, de realizar una conferencia sobre el movimiento obrero y su interacción con el PCFR no fue aceptada de ninguna manera. Esto es una seria negligencia y hay que corregirla.

Hay que tener en cuenta, que por los nuevos sindicatos se está luchando ahora. Por un lado, el poder intenta ahogarlos, incluso con métodos policíacos.

Por otra, observamos los intentos de las fuerzas “anaranjadas” de someter el movimiento obrero a su control, para aprovecharlos como fuerza de arroje para llegar al poder. Debemos hacer todo lo posible para que los sindicatos y amplios círculos de organizaciones populares sean aliados y apoyo de nuestro partido. Esta es otra misión clave de las organizaciones del partido, a todo nivel.

Tanto más que estamos preparando la realización del Referendo de toda Rusia sobre los problemas más agudos en la vida del país. Esta actividad de gran escala nos exigirá, concentración ilimitada, movilización de todas las fuerzas del partido y el apoyo de las amplias masas populares. La preparación del referendo debe marchar no sólo por la línea política o jurídica, sino también como parte constitutiva de nuestras acciones para fortalecer el partido.

Todos los dirigentes y activistas deben tener consciencia, que sin el apoyo en el amplio círculo de organizaciones sociales, corremos el riesgo de quedar aislados. Eso es precisamente lo que quiere lograr el poder actual. No podemos permitirnos, encerrarnos en el círculo de nuestros correligionarios, separarnos con una cerca del desencadenado mar social.

Aquí hay otro problema agudo. Nosotros llamamos a la gente a manifestar una posición política y ciudadana activa. Pero la gente que se levanta por nuestros llamamientos, inmediatamente se tornan objeto de una dura presión, o de represiones por parte de las autoridades. Recibimos decenas de notificaciones sobre detenciones ilegales, apaleamientos, interrogaciones, registro de digitales, despidos y otros métodos de intimidación de los ciudadanos. Sólo los casos más escandalosos, de la conducta arbitraria de los dirigentes recibe la debida resistencia de nuestra parte. ¡Eso no es correcto!

Si nosotros llamamos a la gente salir a la calle, debemos sin falta preocuparnos de su defensa. Ha madurado el tiempo de crear, bajo la égida del PCFR una organización de los derechos del hombre, sobre la más amplia base social.

Esta podría ser, por ejemplo un Comité de defensa de los derechos y la dignidad de los ciudadanos, o alguna otra organización. Pero teniendo en cuenta el curso de las autoridades de aplastamiento de cualquier actividad política, protegiéndose por la ley de lucha contra el extremismo, debemos anteponer una firme resistencia a los policías en el frente jurídico. Este frente, debe ser para nosotros uno de los más importantes.

Ahora, sobre la base material del trabajo de partido. Según se ha dicho, se hizo mucho. Pero con frecuencia, esto se hace a costa de los medios del CC. Destinamos y seguiremos destinando, los medios básicos para sostener a nuestras secciones, pero hay que despojarse de la mentalidad de mantenido, de la costumbre de que los todos medios para el trabajo del partido, entrarán desde arriba.

En todo el mundo, la recolección de dinero para el trabajo político se considera parte muy importante de ese trabajo. La edición de periódicos, el mantenimiento de los trabajadores del partido, del transporte y los locales, deben realizarse a cuenta de los medios recolectados en el lugar. Esto está íntimamente ligado con la atracción de la juventud y gente de edad media al partido. Una cosa es cuando la cuota la paga un jubilado de sus 3 mil rublos, y otra, cuando paga un obrero cualificado, de un sueldo de 20 mil y más rublos. La recolección de las cuotas y donaciones voluntarias, es uno de los criterios más importantes del trabajo de la organización del partido. No es pecado manifestar iniciativa empresarial, encontrar apoyo de los simpatizantes mecenas. Es inadmisible, sin embargo, cuando los activistas del partido se acostumbran a trabajar sólo por remuneración. En la competición relacionada al dinero, nunca podremos vencer a nuestros opositores. Debemos apoyarnos en gente con convicciones.

Respecto a la vertical de los diputados del partido. Actualmente, el PCFR

tiene representación en todos los niveles del poder legislativo, desde la Duma nacional, hasta los órganos de autogestión. Nuestras fracciones actúan en los parlamentos de 70 regiones. Siendo entre ellas las más grandes, las de las regiones de Moscú y de Orlov. Los diputados comunistas acumularon una experiencia única en su género, en la labor legislativa y analítica. Ayudan con energía, a fortalecer las organizaciones locales del partido. Reconocen, que son un instrumento muy importante del partido, para defender los intereses de los trabajadores. No obstante, al igual que antes, nos falta, de forma aguda, coordinación en el trabajo de nuestros diputados en la Duma nacional y en las regionales. La creación de tal vertical, debe ser una de nuestras principales misiones. Al mismo tiempo, hay que frenar decididamente, los casos de presunción en el ambiente de los diputados, que suelen tener lugar en una serie de regiones. Todos somos valiosos e importantes, sólo cuando bajo la dirección del partido luchamos con firmeza por la realización de los objetivos de su programa.

En general considero, que en los últimos años, esboza cierta deformación en nuestra actividad, en detrimento del trabajo de organización. Es por eso que debemos elevar considerablemente, la responsabilidad de las secciones de trabajo de organización del partido a todos los niveles. Necesitamos un centro operativo del partido, el cual coordinara y orientara la multifacética actividad de la amplia red informativa y de propaganda del partido. Es preciso aumentar la tirada, y mejorar la calidad de los periódicos en las regiones.

No obstante, debemos reconocer, que con los periódicos y la internet, el PCFR abarca tan sólo una parte de nuestros electores y partidarios. Los volantes, son la salida a millones de personas. Sobre esto, escribió Lenin en un artículo especial. Las secciones del CC, deben ocuparse de inmediato, de la creación de un sistema, adjunto al cual, los textos y dibujos de los volantes, sean preparados por grupos creativos, se divulguen por correo electrónico, se multipliquen y difundan por las organizaciones locales.

Es poco efectiva la lengua, mediante la cual nos comunicamos con la juventud, y con la sociedad en general. Esta lengua es pobre, seca, exenta de atractivos colores e imágenes, llena de sellos y estereotipos. Se necesita una decoración viva, colorida y musical de nuestras actividades. Hace falta su “teatrealización”.

Hay que reforzar la labor teórica del partido. Lamentablemente, con frecuencia, ésta se limita a intentos de adaptar, mecánicamente las ideas de Marks y Lenin a nuestras condiciones de hoy. Se entiende, que al igual que antes, estas ideas tienen un significado enorme, tanto más, que nuevamente vivimos en la época del capitalismo. Pero no admitimos el enfoque escolástico. Es preciso comprender, que el capitalismo actual, difiere del capitalismo de principios del siglo XX, como el avión de Mozhaisky del “Burán”. Surgieron nuevos métodos de administración económica, se originaron nuevas capas sociales. La transformación de la sociedad transcurre a la vista. Nos falta comprensión creativa de la naturaleza de estos procesos y de la esencia del socialismo del siglo XXI. Próximamente, el partido debe convocar una conferencia, dedicada a estos problemas.

La labor teorética no puede limitarse a la actividad de los “ideólogos” de plantilla del partido. Este tipo de trabajo debe tener carácter masivo. Se ntiende, que no todos tienen capacidad para el pensamiento teórico. Pero nadie debe ser un “tornillo” pasivo en el mecanismo del partido.

Tenemos la obligación de atraer a gente para la labor teórica no sólo de las filas del partido, sino también del número de sus partidarios, directamente relacionados con el mundo de la economía, las finanzas, de la esfera espiritual, y que lo conocen desde adentro. De otra manera, no haremos a tiempo ir al ritmo de la vida que cambia tempestuosamente, no esteremos listos para tomar la responsabilidad de dirigir el país, en el momento preciso y hacer realidad las muy importantes transformaciones, de manera sabia y segura.

Sin embargo, es imprescindible tener en cuenta, que servilmente tratan de meternos ciertas “ideas nuevas”: negarnos del marxismo-leninismo, del socialismo como objetivo estratégico y del nombre de comunista. Por ello nos prometen la unión con las fuerzas de izquierda, las cuales en realidad son agentes secretos de esa misma burguesía. No debemos perder la cautela.

No se puede dejar de prestar atención a los medios de comunicación, después de la publicación del proyecto de la nueva redacción del Programa del PCFR.. En la prensa aparecieron comentarios sobre el tema del viraje de nuestras posiciones en el programa, sobre el desvío hacia la socialdemocracia en el Partido Comunista de Rusia. Rechazamos categóricamente todas esas especulaciones. Consideramos que eso se dice por ignorancia, o por un enorme deseo de hacer pasar lo deseado por real.

La Social – democracia no es nuestro camino. El activo del partido, no tiene dudas al respecto. Tampoco las tienen los órganos dirigentes del partido.

La socialdemocracia no es capaz de garantizar el logro de aquellos objetivos de principio, en nombre de los cuales se creó el PCFR. En el mundo contemporáneo, los socialdemócratas se negaron, casi por doquier, de la lucha por el socialismo, y en una serie de casos, incluso pasaron a posiciones liberales de la derecha. Mientras tanto, en Rusia, esta corriente política fue considerablemente desacreditada por quienes intentaron hablar en su nombre, comenzando por Mijail Gorbachov, Ivan Ribkin y Gavriil Popov. La etapa de orden de esta desacreditación se relaciona ahora con actividad del bien conocido señor Mironov CM.

De manera, que en el próximo período, debemos cimentar y fortalecer nuestro partido en el plano de organización e ideología. Y hay que hacerlo cambiando los criterios de evaluación del trabajo de las organizaciones del partido. Al primer plano, deben pasar los siguientes parámetros:

  1. Ampliación de las filas del partido.

  2. Participación en las actividades de protesta.

  3. Recolección de cuotas.

  4. Aumento de la cantidad de aliados en las organizaciones sociales.

La lucha por el poder y las relaciones con el poder

¡Camaradas!

Hemos promocionado una seria alternativa al curso del poder actual. Surge la pregunta económica: ¿cómo garantizar el cumplimiento de este programa de transformaciones? Está claro, que es imposible lograrlo en el marco del actual sistema de funcionarios y oligarcas.

Durante cierto tiempo, suponíamos que el poder se puede obtener mediante la participación en las elecciones a diferentes niveles. Ahora, en condiciones de falsificación masiva en las elecciones y la brutal presión del poder sobre la sociedad, semejante marcha de los acontecimientos, es poco probable. Esto, claro está, no significa, que nosotros desistiremos de la participación en la lucha. Debemos saber aprovechar con efectividad, incluso las posibilidades políticas limitadas, que se conservan en el marco del sistema actual.

Simultáneamente, según ya hemos señalado, es evidente que el poder no

supera la tarea de dirigir el país. Sobre el fondo de un pequeño grupo de enriquecidos oligarcas y altos burócratas, tiene lugar el empeoramiento de la vida de la mayoría del pueblo. De forma paulatina madura la protesta social masiva. Ahora es imposible predecir, cuando y de que forma sucederá. Según demuestra la historia, este tipo de explosiones revolucionarias, son producto de la actividad de las propias agrupaciones gubernamentales. Aún Bismark previno, que las revoluciones son consecuencia “del descarado y permanente menosprecio de las esperanzas, de la enorme mayoría de la población”.

Pero sería ingenuo esperar, que el poder caerá en nuestras manos por sí solo. Debemos aprovechar todas las formas parlamentarias y métodos no parlamentarios de lucha para debilitar a la agrupación gobernante, para desenmascarar su esencia ante los ojos de nuestros conciudadanos. Simultáneamente, debemos fortalecer el PCFR, como auténtico partido popular, capaz, en alianza con otras fuerzas patrióticas, de tomarse la responsabilidad por el país y su salida de la crisis.

No obstante, garantizarnos el apoyo de la sociedad, debemos no después de la crisis inminente del poder, sino mucho antes de su llegada. Es decir, en la labor diaria y paciente, en lucha en todas las direcciones, tenemos la obligación de convencer al pueblo, de que los comunistas no sólo tenemos un programa seguro para sacar el país de la crisis, sino que somos capaces de realizarlo.

Bajo la presión del PCFR, del creciente movimiento de protesta y la complicación de la situación, el régimen comienza a tambalearse, hace concesiones. Nuestro objetivo es saber aprovechar esto sabiamente, incrementar la presión sobre el poder, obligarlo a otorgarles más concesiones a los trabajadores. Sin resolver los problemas tácticos, no resolveremos los estratégicos. Sin desencajar el régimen oligarca, no podremos preparar la llegada del nuevo poder popular.

Con relación a esto, permítanme decir algunas palabras sobre nuestra visión de principios, respecto a la interacción con otros partidos, y también con el propio poder de Rusia.

El PCFR vive y trabaja no en espacio sin aire, sino en condiciones concretas del capitalismo salvaje, el cual tiende, cada vez más, al autoritarismo, a los métodos policiales, al voluntarismo, y a la limitación de los derechos y las libertades. No podemos permitirnos, ni un solo minuto, ningún tipo de ilusiones respecto a los objetivos e intenciones de este régimen. Incluso, con relación a nuestro partido. Nos aguantan, chirriando con los dientes. En la dura lucha por los ideales socialistas, estamos obligados pisar firmes el suelo de la realidad con ambos pies. No podemos limitarnos sólo a la condenación de la actualidad que nos rodea. Semejante posición significaría negarnos de la política práctica y

estaría preñada del peligro de nuestro aislamiento.

Para cambiar la realidad actual, no existe otro medio, a exclusión de una política activa, multifacética y pragmática. Como enseñaba Lenin en su histórica obra “La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo”, semejante política es inadmisible sin uniones temporales con opositores e incluso enemigos, sin maniobras y compromisos. Desistir de ellas de antemano, so pretexto de guardar la propia pureza de cristal, es improductivo. Es importante buscar uniones y compromisos, que sean de provecho para nuestra lucha. Estas uniones y compromisos cuestan caro. Con frecuencia, equivalen a una batalla ganada. Sin embargo, son inaceptables, los compromisos putrefactos, que hacen daño a nuestro partido, la entrega de las posiciones de principios y el conformismo con el Poder, bajo el signo de flexibilidad.

Cualquiera de las variantes, relacionada con la pérdida de la identidad del partido o su disolución en otras organizaciones y movimientos, no son permisibles. Al mismo tiempo, hay que considerar provechoso, la colaboración con mutuo beneficio, con la fuerzas no comunistas, relacionada a un círculo determinado de problemas y acciones, para la solución problemas planteados ente el país y el partido.

Debemos recordar, que la lucha de acuerdo a las reglas del enemigo, no puede ser ganada. Si vamos a la colaboración con los opositores, será solamente por un círculo limitado de problemas, donde el poder nos aprovecha y nosotros tenemos el chance de fortalecer nuestra posición. Así precisamente, debemos considerar la relación con el tándem Medvédev – Putin y con otras partes de la agrupación gobernante. Ellos no abandonaron, y sin duda alguna, no abandonaran los intentos de cambiar el carácter de nuestro partido, y adaptarnos a ellos. Aquí necesitaremos precaución y cuidado. Pero en ninguno de los casos, temor y marcha a la defensa sorda, lo cual nunca testimonia valentía y seguridad en las propias fuerzas.

Bajo presión de las circunstancias, el Kremlin desbloqueó una parte de los medios que guardaba muchos años en los fondos de reserva y no permitía utilizar para las necesidades del país. Conjuntamente, es preciso tomar en consideración, que los millares y trillones destinados al saneamiento financiero y proyectos nacionales, es una forma legendaria de repartir ese dinero entre los propios clanes oligárquicos. Hace tiempo que éstos deseaban recibir el acceso a ese “enorme lebrillo”. En el Kremlin comprenden perfectamente, que una parte significativa del Fondo de estabilización y de otras reservas será robada por nuestra élite bribona. En eso consiste la esencia del poder bonapartista, que siempre balancea entre el montón de ricos y dilapidadores de fondos públicos y el resto de la sociedad, entregando, los trozos más gordos a los ricachones y miserables migajas a todos los demás.

Debemos “exprimir” el máximo de esta situación. Ante todo, observar con celo, cómo se cumplen las promesas del Kremlin y del gobierno, en el centro y la periferia, en la construcción y las empresas, hospitales, institutos y escuelas. Descubrir no sólo la limitación y lo inadecuado del “plan de Putin” para la reanimación de Rusia, sino también lo imprescindible para la dilapidación de fondos públicos, mala administración e incompetencia.

En particular quiero referirme al tema de los aumentos de las pensiones, sueldos y becas, sobre el cual se especula activamente, por parte del régimen gobernante. Es evidente, que estos aumentos no son capaces de compensar la subida de los precios, la cual, el estado no quiere o no puede detener. En realidad ellos están llamados a ocultar, el real empeoramiento de la vida de aquellos, a quienes aparentemente benefician.

Pero hace un par de años ni siquiera se hablaba de estos aumentos. Recurrieron a ellos, antes de las elecciones para atraer a las filas del poder, las capas de la población, que por tradición, sostenían al PCFR. Ahora cuando quedó atrás la necesidad de su apoyo, será evidente, cómo decaerá el deseo de continuar esta línea. No en vano, de vez en cuando, Putin se ve obligado a recordarle a sus ministros que hay que cumplir lo prometido.

Al empezar el movimiento en esta dirección, los gobernantes han pisado una capa fina de hielo. Les será difícil detenerse, sin el riesgo de suscitar el descontento por las esperanzas defraudadas una vez más. Debemos tomarles la palabra y hacer correr el actual poder hacia delante, cada vez más lejos, por ese hielo fino, colocándolo ante la elección: satisfacer las justas exigencias de los ciudadanos, o fracasar con estruendo. Y es este poder de compradores, antes o después, fracasará indefectiblemente. Entonces y sólo entonces, en Rusia comenzarán los cambios hacia un futuro mejor.

Durante los últimos años, nuestro partido no sólo hablaba sobre la necesidad de pasar a la activa defensa de Rusia de los peligros externos y cambiar su anterior política, sino también de reanimar la producción real, en vez de ocuparse sólo de dirigir las corrientes financieras; de que no se puede admitir, mantener a dieta semihambrienta, a más de la tercera parte de la población del país; sobre el inicio de la lucha contra la corrupción y la delincuencia, sobre la destrucción del ejército y de todo el sistema de seguridad del estado; sobre la crisis cultural y moral en la sociedad, y sobre muchas otras úlceras y vicios de la actual Rusia, sino que presentaba un programa con medidas concretas. Desde hace poco tiempo, el Kremlin y la Casa Blanca, comenzaron a señalar su predisposición a buscar soluciones a estos problemas vociferados.

Esto significa, que durante los años transcurridos, teníamos razón nosotros y nos las estructuras dirigentes. Ahora la vida les obliga a reconocer el carácter, de callejón sin salida de su política, llevada a cabo hasta ahora.

Un nuevo y amplio campo de avance sobre el poder, se abre también, con

respecto a intención, anunciada en alta voz, de luchar contra la corrupción. ¡Quieren luchar en serio, bandera en mano y nuestro total apoyo! ¡Ya es hora!

¿Pero lo quieren en realidad?

La corrupción, esto no es un arbusto silvestre que no se sabe de donde apareció en el saludable cuerpo del poder “democrático”. ¡No! Este es un fenómeno de sistema, que refleja la fusión del business con la máquina estatal. Esta fusión se reforzó considerablemente en la época de Putin. Durante los años de su presidencia, el porcentaje de los que provienen del business, en la élite gobernante, aumentó en casi 40 %. ¿Quién puede creer, que sentándose en los sillones de las estructuras dirigentes, estos cuadros no van a pensar en sus negocios, sino que empezarán a ocuparse del bien general, en perjuicio de su bolsillo? El lobo continúa siendo lobo, por mucho que trate de tapar sus orejas grises con la caperuza roja.

La corrupción atravesó, desde arriba hasta abajo, toda la vertical del poder presidencial. Los cargos se venden y se compran. En torno a los funcionarios estatales del más alto rango, por regla, han hecho sus nidos las firmas por ellos protegidas. El carácter de las leyes y de las decisiones del juzgado, con frecuencia, lo determinan las cantidades pagadas.

Este verano, el presidente Medvéedev, confirmó el plan de actividades anti-corrupción. A la Duma se presentaron diferentes proyectos de ley, que responden a ese largo, e ilimitadamente jurídico documento. Puede dar la impresión que la cuestión consiste solamente en la falta de base jurídica y administrativa. Claro está, la élite rusa, durante una década y media, escribía estas disposiciones y leyes, dejando, para sí, infinidad de boquetes para poder eludir esas leyes, con el propósito de su enriquecimiento ilegal, sobre bases completamente legales. No obstante, no sería difícil darle en las manos a los corruptos más empedernidos, tanto en el pasado como ahora, darle con dolor y de súbito. Para eso, basta la actual base del derecho. Pero eso no se hacía, o se hacía, primordialmente, para saldar cuantas con sus enemigos.

Teniendo en cuenta la escala de la corrupción, su desarraigo, sin duda exigiría, una seria reconstrucción de la actual máquina estatal, y el castigo de miles, y decenas de miles de fieles sirvientes y pilares de la democracia de mercado. Tarde o temprano habrá que hacerlo. El PCFR considera, que cuanto antes se haga, y más resueltamente, tanto mejor.

Nos invitaron, junto a otras fracciones de la Cámara de diputados, a tomar parte en las actividades de lucha contra la corrupción. Nosotros aceptamos esta invitación. Pero advertimos de antemano, que vamos a exigir, medidas realmente decisivas. Al mismo tiempo, estamos dispuestos a una colaboración activa y honrada, si realmente, empieza la lucha con esta grave dolencia y vergüenza de Rusia.

¡Camaradas!

Nuestro partido se encuentra en la oposición firme a los gobernantes de hoy. Esto no es una táctica. Esta es nuestra elección consciente. Lo hemos confirmado una vez más, votando unánimamente, en la Duma, contra el nombramiento de Putin V.V. como primer ministro, luego, contra el proyecto de ley de presupuesto para tres años, contra la prolongación del plazo presidencial y de los diputados. Hemos intervenido en el Tribunal Supremo acusando al poder dirigente de falsificación de las elecciones a la cámara de diputados. Continuamos luchando contra la vergonzosa represión de la libertad de prensa, reuniones, demostraciones y contra la arbitrariedad.

Actuamos por orden de la consciencia y del corazón. Valiéndonos de la rica experiencia y tradiciones del movimiento socialista y comunista de Rusia. En Rusia no existe otro partido, que posea una experiencia política y estatal, cuadros y un programa de acción, alineado y consecuente como el nuestro. Somos comunistas, personificamos un proyecto, que es una perspectiva real, para el orden natural existente en Rusia y en la arena internacional. Nuestro proyecto es el camino a la restauración de la grandeza de la Patria, de su futuro seguro y feliz. Estoy seguro, que los trabajadores van a oírnos cada vez mejor, y los pueblos del mundo volverán nuevamente sus miradas hacia Moscú y hacia Rusia.

Rusia, cuyo sentido de la vida se reduce a la búsqueda de beneficio y a la implantación de los modelos de la democracia adoptados en Occidente, no puede proponer nada nuevo, atractivo e inspirativo, ni a sus ciudadanos, ni a la gente de otros países del mundo. La Rusia actual, por voluntad de sus dirigentes va por el camino del infructuoso epígono. Por este camino ella nunca saldrá a posiciones de liderato, las cuales merece ocupar dada su historia, civilización única, enorme potencial natural y humano.

El PCFR, es un partido político pletórico y fuerte. El sentido de la existencia de cualquier partido político, es la lucha por el poder. Nosotros no ocultamos, que luchamos y vamos a seguir luchando por el poder en Rusia. Eso es nuestro derecho. Eso es también nuestra responsabilidad ante nuestro pueblo. Vamos a cumplirla de forma sagrada. No nos detendrán y no nos descaminarán los asaltos de mentiras, intrigas y persecuciones de los enemigos. Sus objetivos son muy conocidos, desde hace tiempo. Su práctica política en Rusia descubre su verdadera faz de sirvienta de la cima oligárquica. Ellos van a vociferar, a injuriar nuestro glorioso pasado y engañar a la gente, con tal de mantenerse en el poder y continuar la explotación de Rusia y de sus pueblos. Nosotros aceptamos su reto. Estamos plenamente seguros que nuestra causa es justa.

Nos espera un trabajo muy tenso, de valoración de lo logrado, búsqueda de vías de superación de las faltas y de fortalecimiento del partido. Su transformación en instrumento más efectivo de lucha por los intereses del pueblo. Llamo a los delegados del congreso no ocuparse de rendimientos de cuentas a sí mismos, no intentar abrillantar el estado real de las cosas, no perder el tiempo en condenar el poder y en discrepancias insignificantes. Lo más importante es concentrarse, ante todo en la evaluación del estado interno del partido, sus problemas y formas de solución, en la búsqueda de vías para sacar el país de la grave crisis.

Estamos seguros de la inminente victoria, de la causa a la cual servimos.

Aunque el camino hacia el éxito no sea ni breve, ni fácil. Eso no es motivo de abatimiento y desilusión, sino estímulo, para acrecentar nuestra obstinación y voluntad hacia la victoria y la actitud creativa al solucionar los problemas estratégicos. Sólo el que camina vence la distancia. Valorando el período de informe y las perspectivas que se abren ante el PCFR, nuestro congreso, con plena razón puede constatar: Vamos por el camino justo, y vamos de forma cada vez más decidida y exitosa.

Traducido del ruso por

Scherba A.P.